Mostrando entradas con la etiqueta respeto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta respeto. Mostrar todas las entradas

miércoles, 10 de junio de 2009

Righteous Kill (Frente a frente)

Después de 8 meses de hacer la reseña inicial (la cual incluso tuvo detractores porque aún no me la había visto, solo estaba diciendo que venía una buena), finalmente llegó al país esta cintota que llenó todas mis expectativas.

Y (contrario a la opinion de Sama), la sola actuación de Deniro y Pacino fueron suficientes, pero a eso hay que sumarle una historia, que sin deparar ninguna sorpresa (inicia diciendo quien fue), es envolvente por el solo hecho de querer saber como suceden las cosas que sabemos que inevitablemente van a pasar.

La musicalización ayuda mucho en los momentos de tensión, tanto entre los actores (John Leguizamo y Deniro se agarran constantemente) como en la historia, que sin muchas pretensiones ni vueltas ni recovecos, logra un único objetivo: entretener con el suspenso.

Y es que aunque suene un poco repetitivo, creo que el guión estaba pensado expresamente para dejarles a este par de monstruos demostrar lo que pueden hacer en la pantalla, pasando de momentos muy románticos-sadomasoquistas, a escenas muy descarnadas-crueles sin sentir ninguna pérdida del personaje.

Será este el momento de regreso de los grandes, como pasó con Clint Eastwood en Gran Torino?

P.D. Lamento mucho la traducción al nombre de la película en español, pero igual, tratando de encontrarle una traducción que le hiciera justicia no la encontré. Sería algo como "asesinato por derecho" o "muerte necesaria" o algo así. A alguno se le ocurre alguna mejor?

Continuar leyendo!

miércoles, 6 de mayo de 2009

Los Viajes Del Viento (2008)

Esta obra contemporánea de arte es algo complicada de reseñar como película; quizás también esté en ello la dificultad de recomendarla para cualquier público, ya que para algunos puede resultar lenta, aburridora o por momentos incomprensible. Sus elementos narrativos y de composición son poco frecuentes en el cine colombiano y su historia se podría decir que, tal y como me indicó la persona con quien me la vi, es una visión personal del director de la vida de un artista. Esta particularidad, sumada al desborde visual y auditivo tan hiperrealista que llega a marear, hacen que sea difícil pasar por alto esta película de reciente estreno en nuestra cartelera nacional.

El argumento es bastante sencillo: Ignacio, un juglar de la costa atlántica colombiana decide un buen día dar por terminada su profesión, que tantas alegrías y penas le ha dado, emprendiendo entonces un largo viaje en burro en búsqueda de su maestro Guerra, para entregarle de regreso su acordeón, sobre el cual se dice que pesa una maldición hecha por El Diablo. Fermín, un impetuoso adolescente hijo de un juglar que nunca conoció, decide dejar a su madre para acompañarlo en su viaje, con el fin de convertirse también en un narrador oral, sin saber que al final aprenderá también a convertirse en un verdadero hombre.

De principio a fin, la dirección general y la de fotografía son increíbles, la riqueza cultural y lingüística está presente en cada tramo de este recorrido aparentemente interminable, y los diálogos son tan sucintos que se podría decir que vienen a ser el complemento de la música, el soplar del viento y los silencios, los cuales son los que verdaderamente transmiten la carga emocional del filme.

Qué buen director es Ciro Guerra. Qué agradable y sorprendente es saber que las dos únicas obras que componen su filmografía sean tan humanas y completas para que puedan ser mostradas en el exterior y den una noción de lo que somos en realidad. Sólo nos queda esperar por ahora que este 24 de mayo, durante el Sexagésimo Segundo Festival Internacional de Cine de Cannes, Los Viajes Del Viento logre consolidarse como una de las mejores producciones cinematográficas latinoamericanas de estos últimos años.


Esperamos sus comentarios, tanto en esta reseña como en la del lunes. No olviden que participan por una de las dos entradas a cine que obsequia Royal Films.

Continuar leyendo!

sábado, 24 de enero de 2009

Haciendo la U

La mayoría de los días para llegar a mi casa debo hacer un retorno en la Autopista con Guadalupe (Calle 10 con Cr 56 en el sur de Cali). El retorno es por debajo de un puente que atraviesa la Guadalupe. Puente, que por cierto no tiene orejas y eso lo hace obsoleto y absurdo. Claro que ese no es el punto de discusión.

Intentaré describir esto para generar una imagen en sus cabezas. Cuando uno va de sur a norte, sobre la Autopista y llega a la Guadalupe puede tomar el puente y atravesarla sin parar (claro a menos que haya trancón) o puede irse por el lado derecho, paralelo al puente donde se encuentra cuatro caminos. El primero de ellos es a la derecha cambiando de sentido y tomando la Guadalupe. Para poder llegar a él debes esperar a que la fila del semáforo se reduzca, pero generalmente se puede llegar sin problemas debido a que la vía se hace más grande para tomar este camino. El segundo camino es seguir derecho, para lo cual te espera una larga fila de vehículos. El tercer camino es seguir derecho pero por el carril izquierdo para voltear a mano izquierda y tomar la Guadalupe también, pero en sentido Occidente - Oriente. Para girar se debe hacer un semáforo que cambia al mismo tiempo que el semáforo del segundo camino. Finalmente el cuarto camino se refiere al retorno. Es el carril más a la izquierda en el cual no hay semáforo sino que se sigue derecho y al llegar al puente se retorna para tomar la Autopista en dirección Sur-Norte. Sólo que éste tiene un pequeño inconveniente que denuncio.

Los conductores "vivos-bobos", irrespetuosos e hijos de ponga-aquí-la-peor-profesión-que-desee-que-sea-como-la-profesión-más-antigua-del-mundo, se van por el carril del cuarto camino, pero no van por el cuarto camino! Van por el tecer camino. Llegan justo hasta el borde de la U y esperan a que algún conductor despistado no arranque a tiempo para meter su vehículo a la fuerza. Así se "colean" en la fila de los que van en el tercer camino y mientras lo logran detienen el flujo vehicular de los que van por el cuarto camino. Esta escena se repite en los cuatro puentes que hay sobre la Autopista y en otras partes. Triste e indignante. Al final parece de tantos de estos individuos que el que estuviera haciendo mal la U, fuera uno.

Allí tengo una "anécdota" que otro día les contaré.

Continuar leyendo!