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jueves, 24 de febrero de 2011

La marmota de Möbius


El 2 de febrero pasado se celebró, como todos los años, el Día de la Marmota en diferentes ciudades de Norteamérica. Para quien no lo sepa (y si aún no se ha visto Groundhog Day [1993], réstese también 50 mini-puntos de poder) este día se celebra la retirada o no del invierno, dependiendo de la actitud que tome la marmota según el clima que haya ese día. Por lo visto, los gringos llevan más de un siglo confiando en esta tradición, sin dejar que el bajo porcentaje de acierto en los pronósticos (30% - 40%) los desmotive. De hecho, en Wikipedia encontré un poema escocés muy bacano, que es toda una oda a la ambigüedad (y aquí en el Manual, valoramos ese tipo de detalles coquetos):

As the light grows longer
(Mientras la luz se prolonga)
The cold grows stronger
(El frío se hace más fuerte)
If Candlemas be fair and bright
(Si la Candelaria es clara y brillante)
Winter will have another flight
(El invierno volverá a coger vuelo)
If Candlemas be cloud and rain
(Si la Candelaria es turbia y lluviosa)
Winter will be gone and not come again
(El invierno se irá y no volverá)
A farmer should on Candlemas day
(Un granjero obtendrá el Día de la Candelaria)
Have half his corn and half his hay
(La mitad del maíz y la mitad de su heno)
On Candlemas day if thorns hang a drop
(Si durante ese día, el rocío cuelga de las espinas)
You can be sure of a good pea crop
(Tendrás la certeza de una buena cosecha)

De manera que, siendo esta una versión subterránea y mamífera de la pregunta ¿Por qué el pollo cruzó la carretera?, nos cuestionamos hoy en este tributo al Aleph con dos preguntas:

1. ¿Por qué si hay sol, la marmota se niega a salir?
2. ¿Por qué si hay tormenta, la marmota se atreve a salir?

Podría ser por algunas de estas razones:
  • Porque olvidó su paraguas y quebró sus gafas de sol.
  • Porque el conocimiento para la marmota platónica no está en la luz externa, sino el las sombras que proyecta adentro de su caverna.
  • Porque valora lo profundo y condena lo superficial.
  • Porque es joven y necesita el dinero.
  • Para apagar la llama de la incertidumbre. Y de paso, darse un buen baño semestral.
  • Porque sin televisión y sin cerveza, la marmota pierde la cabeza.
  • Porque salió por el hueco 'barato' (¡HEY! ¡Esto no es Copiapó! ¡Sabía que tenía que voltear a la izquierda hace seis meses!).
De cualquier forma, los inviernos seguirán pasando y la marmota seguirá saliendo o no de su madriguera, creyendo que no ha salido antes, sin recordar cuando entró; impulsada por su instinto animal sobre un mismo continuo que parece distinto, como en una Cinta de Möbius, sin necesidad de ser un fatídico limbo cortazariano (aunque durante casi dos horas, a Bill Murray se le ha debido asemejar bastante).

¿Usted qué piensa, apreciado lector? ¿Qué otras razones pueden ser la que mantienen a nuestro esciúrido amigo en esta antinomia? Puede comentar.

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jueves, 29 de octubre de 2009

Los Lunes Al Sol (2002)

Por fin. Se conjuraron a los astros no sólo para que Cali tuviera su propio festival internacional de cine, sino para que pudiera volver a recorrer mis pasos por mi ruta cultural de antaño, al menos en la estación de los jueves en la Fundación Hispanoamericana. Valga anotar que este espacio sigue siendo el mejor en su propósito, tanto por su selección de ciclos de autor como por la incomparable calidad de sus reseñas y sinopsis.

Algo que he aprendido de los festivales de cine a los que he asistido ha sido a valorar la selección hecha por encima de las fechas o los países en donde ha sido concebida cada obra que la conforma. Desde luego, cada quien tiene su formación y, de acuerdo con lo que haya visto y leído sabe, menos que más, a qué atenerse en ciertos casos; además, está presente esa expectativa con respecto a lo nuevo y se percibe en el ambiente el aroma dulzón de las palabras 'preestreno' o 'selección oficial' puestas en la marquesina. Al final, la imposibilidad de verlo todo, junto con nuestra capacidad de sorprendernos o decepcionarnos, nos dan la satisfacción paladeable de estar asistiendo a un verdadero festival de cine. El día de hoy les comparto este templado sabor mediterráneo que me ha dejado la película de esta noche: Los Lunes Al Sol (2002).

En una ciudad costera española, transcurren las vidas de un grupo de amigos y ex-compañeros quienes, en vista de haber sido despedidos del astillero donde trabajaban, pasan sus días entre la búsqueda de empleo, los partidos de fútbol y las copas que departen en el bar de uno de ellos. Del argumento, no hay más que decir, ya que resulta poco relevante con respecto a las historias particulares de cada protagonista, las cuales casi que pueden traslaparse entre sí para dibujar una sola silueta, como si la situación que viven les diese, tarde o temprano, una forma similar, una hoja en blanco en donde cada quien dibuja como quiere, con los lápices que el destino les va entregando o quitando.

Al observar los minutos introductorios, usted se puede desanimar esperando toda una apología a los derechos del obrero, represados por el Estado a través de sus organismos, pero, para fortuna suya y de los personajes, es sólo un vistazo social que pretende contextualizar. Una vez iniciada la marcha, la película transcurre a través de una cornisa, con un balanceo natural entre la comedia y la desazón, donde el optimismo y el pesimismo son confrontados con cada realidad, pero sin perder ese equilibrio que se busca mantener, incluso musicalmente. La película zarpa, le da un paseo de dos horas y le deja exactamente en el mismo sitio de donde partió. Revise entonces sus bolsillos porque, tal vez le dejó algo a cambio de lo que le quitó; o sencillamente, se lo cambió de bolsillo.

Quizás usted nunca se tope con esta buena obra, o tal vez no le dé su oportunidad en el momento de encontrarla. No hay problema. Tal vez sea mejor así. Es de aquellas películas que se disfrutan mejor sin conocimiento de causa. Por esta razón, vaya al festival y descubra la suya, si aún no lo ha hecho. Todavía tiene tiempo y espacios para hacerlo y, por qué no, para que nos cuente después.

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miércoles, 28 de mayo de 2008

Usa Protector Solar

Esta tarde, como un artículo metido, les traigo un simple consejo “Usen Protector solar”. Que mas puedo decir, alguien efímero me pasó este video y por supuesto era algo hermoso, y tras atesorarlo un par de días, hoy lo traigo para que los fieles lectores escuchen los consejos de alguien que los quiere dar.

Recuerden, solo los necios no escuchan consejos o tratan de seguir todos los consejos que escuchan. Rodéate de los mejores asesores y luego de escucharlos haz lo que te da la gana, ese es el secreto.




Por cierto, yo si resuelvo ecuaciones mascando chicle, o comiendo nueces.

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martes, 26 de febrero de 2008

Instrucciones para mirar el sol


Para ver el sol se debe mirar el horizonte con los ojos a media asta y el resto de los sentidos muy abiertos. Porque…

…a veces el sol se torna de un azul intenso y el calor emitido derrite la superficie glacial de las montañas más altas.

…a veces el sol se torna de verde amargo y el mar se endurece expresando su furia contra los acantilados.

…a veces el sol se torna de un blanco pálido que enceguece a las palomas creando choques aéreos y fortuitos besos en los peatones.

…a veces el sol se torna tan rojo que la caparazón de las tortugas se convierte un asador apetecido por las gaviotas que se deleitan con cócteles de camarones y cangrejos ermitaños asados.
Para ver el sol basta con esperar a que sea de noche. Cerrar los ojos. Dejar que la luna lo cubra con los destellos de su reflejo (el del sol) y besarla (a ella, no a la luna). Todo el día pasará de nuevo por sus ojos.

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