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jueves, 5 de noviembre de 2009

Caliwood

Caliwood nació, como concepto, en la cabeza de un loco caleño llamado Andrés Caicedo, amado por muchos, despreciado por otros tantos, e ignorado más allá de una simple referencia por la mayoría. Es cierto que Caliwood no tiene la abundante producción de sus seudo-homónimos Hollywood o Bollywood, pero es una idea que nació por allá en los años 70, y que a pesar de todo, el tiempo no ha sido capaz de convertir en solo un recuerdo. Cali le apuesta al arte, Cali le apuesta al cine, y ahora Cali hizo una interesante apuesta con su Primer Festival Internacional de Cine, del cual este blog ya ha realizado bastantes referencias.

El abundante repertorio del FICC fue separado en 17 secciones, de las cuales una de ella se llamó justamente, “Caliwood: Ayer, hoy y Mañana”, donde se realizó una selección de 13 películas que van desde una realizada en 1926, hasta un preestreno. En este artículo resumimos lo que se vivió en dichas películas. Pero para esto primero una contextualización. De las 13 películas, cinco no me las he visto, una se la vio Macaco como inauguración del Festival, dos me las vi el año pasado, y seis las pude apreciar en la sala de cine de Proartes de forma gratuita.


A continuación, cada una de las películas en el orden en que fueron proyectadas.

1. La Sangre y la Lluvia

No es realmente la primera película, pero era oficialmente la “Película de Apertura” y la película de Preestreno de este ciclo. También es justamente una de las que no me he visto, pero ya Macaco hizo la correspondiente referencia en el primer artículo que hicimos sobre el FICC.

2. Caliwood

Esta fue la primera película que proyectó Proartes de este ciclo. Desafortunadamente es una de las que no me logré ver y consistía básicamente en un documental donde entrevistaban a personajes que vivieron y crearon el primer Caliwood.

3. Garras de Oro

La película más antigua de este ciclo, estrenada en 1926. Por supuesto era una película muda, y es la primera película de Colombia donde aparecen secuencias en el original coloreadas a mano, de una toma de la bandera de Colombia ondeando al viento.

4. La Mansión de Araucaima

La primera película que me vi dentro de este ciclo y fue una gratísima bienvenida. Esta película, que fue realizada por Carlos Mayolo y estrenada en 1986, es una de esas piezas que me hace sentir orgulloso de saber que en mi tierra se realizaran producciones tan buenas, tan raras, tan diferentes, tan especiales. La sinopsis la pueden encontrar en cualquier lado, una mansión donde hay una serie de personajes particulares (el Dueño, un Fraile, un Piloto, el sirviente, el Guardián mercenario y la Machiche) y llega una joven que hace que la psicodelia que ya existe en esa mansión se eleve a niveles insospechados. Fue como abrir una botella de agua de hace 23 años y descubrir que sigue estando fresca. Uno no puede decir que la entendió, tampoco que no la entendió, pero sale con la certeza de haber vivido y convivido un momento especial.

5. Flores del Valle

De esta película solo me pude “disfrutar” la segunda mitad. Película de Calvo Olmedo estrenada en 1941. Es una de esas películas en que te sonríes con ternura, como cuando vez el dibujo que ha hecho un niño en pre-escolar tras mucho esfuerzo. Objetivamente se podría decir que es una película en blanco y negro donde los cortes eran sumamente bruscos, y los diálogos eran casi recitados (con sonsonete incluido, y pausa entre frase y frase). Pero nah, nada de eso importa ante el placer de poder disfrutar una obra que ha sobrevivido tanto tiempo. Trata de una “campesina” que viene a la ciudad y demuestra que sabe más que todos en cuestión de expresiones artísticas, bailando, interpretando instrumentos, cantando, recitando, y que tras un discurso final deja callado hasta a un juez de la república. Fue una experiencia bonita y realmente interesante, aunque difícilmente desearía repetirla.

6. La Gran Obsesión

Tenía un gran interés de verme esta película puesto que en una de las Kinetoscopio de este año (revista de cine) habían publicado una entrevista realizada al director (en donde decía que el productor era un pícaro), y una al productor (en donde decía que por el director perdió todo). Yo tenía franca curiosidad de esta película que era la “primera película filmada en Tecnicolor en Colombia”. Aunque esperaba que no fuera buena, debo decir que no me decepcionó, efectivamente no es buena, aunque fue interesante ver algunas de las cosas que se mencionaban en la entrevista. En resumen trata de una mujer que viene del campo y se vuelve la obsesión de todos los que se encuentra, y tras darle un único beso a uno de ellos ya decide casarse, rompiendo innumerables corazones.

Otro dato interesante es que esta (junto con Flores del Valle) eran las que proyectaron un miércoles de 4:30 a 6:30 de la tarde en Proartes. Inicialmente pensé que en ese horario habría poca gente, y fue una sorpresa darme cuenta que estaba tan lleno que incluso por un rato me tocó estar sentado en el suelo. La pregunta apropiada en este punto es ¿Qué tipo de personas van a las cuatro de la tarde a ver cine de hace 60 años?, si, no es muy difícil de adivinar, las personas que hace 60 años veían cine y ahora están jubiladas y tienen tiempo para eso. Ese fue una gran plus en el asunto, pues habían constantes comentarios de “mira, en esa casa vivía yo” o “¿recuerdas cuando demolieron esa casa?” y cantidad de comentarios por el estilo. Fue muy bonito ver a esa cantidad de “adultos mayores”, o viejitos (como me parece más chévere decirles) emocionados con lo que veían.

7. Pura Sangre

Película de Luis Ospina estrenada en 1982. Es la versión de la historia del Monstruo de los Mangones que realmente aterrorizó a Cali en los años 60 y otra de las joyas que encontré en este ciclo. Trata básicamente de un anciano hacendado que por una enfermedad necesita transfusiones continuas de sangre y su hijo chantajea a sus choferes y enfermera para que le consiga niños de donde sacar dicha sangre sin que este lo sepa. La historia como tal resulta interesante, pero la verdad es que la película está muy bien hecha, lleva la historia de forma suave y fluida, divertida y espeluznante al tiempo, mostrando exactamente lo que quería mostrar y logrando exactamente lo que quería hacer sentir. Es un placer saber que el tiempo y las mejoras cinematográficas no han disminuido la apreciación de esta película, lo que significa que fue hecha con excelentes bases.

8. A la Salida nos Vemos

Esta película de Carlos Palau de 1986 fue una de las que decidí (acertadamente, diría) no verme, para poder disfrutar una del ciclo oficial. Ya en este blog se referenció alguna película de Palau, y eso ayudó a tomar esa decisión, pero ya llegaré el momento en que le de la oportunidad.

9. Cuarenta

Cuarenta es una película que estrenó Carlos Fernandez de Soto el año pasado, y la única del ciclo Caliwood que fue presentada en Centenario. Esta fue presentada en el mismo horario de “A la Salida nos Vemos”, y no me la vi por el mismo motivo, porque estaba disfrutando de una película de la selección oficial del festival. La decisión para no escoger esta fue impulsada por la revista Kinetoscopio (una vez más) ya que no queda muy bien parada con la referencia que le hacen. Aun así creo que también esta tendrá su oportunidad en su momento (tal vez cuando cumpla los cuarenta).

10. El Rey

Otra película que tenía expectativas de verme desde que alguna vez mi papá me dijo “pasé por tal parte y estaban filmando una película que como que se llamará el Rey o algo así”. Esta película que en el 2004 estrenó Antonio Dorado Zúñiga y con la cual se clausuraba por completo la época del cine colombiano del humor de madrazo, e impulsaba todo lo que ahora llamamos “el mismo perro con otro collar” es una de esas películas de violencia, sexo y exportación de droga donde un pobre manda “harina” al exterior, se hace rico y al final lo matan. Pero es de las primeras, cuando apenas estaba empezando la moda y tenía algo de sentido hacerlas. Además, es una película muy bien hecha, con buenas actuaciones, con una dirección sería, sin presunciones innecesarias y mostrando lo que en su momento se quería mostrar. Es una de esas películas que uno se “tiene” que haber visto, aunque ya abunden las de esta clase en Colombia (todas las demás se pueden obviar).

Como nota curiosa, mientras me veía esta película, todo el tiempo sentí que la pémisa película “El Arriero” era una parodia al estilo “Epic Movie” de esta, algo así como la “Narco Movie” criolla, incluso creo que su director decía algo así como “no es otra película de Narcos”.

11. Satanás

Que hermosa película. Posiblemente algunos pensaran que hay que ser algo Macabro para calificar como “hermosa” una película que empieza con un filicidio múltiple y termina con una masacre en un restaurante, pero así es como me siento en la obligación de calificar a esta película que en el 2007 estrenó Andres Baiz, el cual estuvo presente para el inicio de la película, emocionado como un niño mostrando su juguete favorito. Trata de tres historias que transcurren de forma paralela y terminan juntas recibiendo su porción de “plomo” en pequeñas cápsulas. De estas, la actuación del protagonista (el profesor de ingles que me daba la impresión que no sabía ingles) fue la que menos me gustó, pero no era realmente mala, solo aceptable. La actuación de la mujer que ayuda a hacer paseos millonarios encontrando victimas en discotecas (pobrecita) es buena, y la actuación del padre es realmente dramática y emocionante. Pero más allá de esto, la película está llena de detalles a la altura de las grandes producciones, donde lo importante no es solamente el hilo principal, sino que alimentan los momentos con pequeños toques, como cuando la mujer va pegando calcomanías de acuerdo a su estado de ánimo. En resumen, una hermosa película.

12. Yo Soy Otro

Como mencioné en el encabezado, esta película es una de las que no me vi dentro del festival, sino que fui uno de los afortunados que se la pudo ver en uno de los tres largos días que estuvo en cartelera el año pasado. Esta película de Oscar Campo es una fiel representante de lo que es Caliwood, un cine diferente, bastante extraño, colindando con el cine arte sin dejar de ser simple ficción. Hay una realidad, las actuaciones (TODAS) son perversas; desde el inicio arranca con una “voz en off” que no tiene la fuerza para ser una “voz en off” y que augura lo que nos encontraremos en los actores. Lo interesante es que a pesar de eso, la historia es tal que logra mostrarse y brillar por encima de lo que debiera ser, pero no fue, un fátidico error. Trata de un personaje (típico empleado de oficina promedio) que descubre que está enfermo con un virus raro, y tras un hito empieza a encontrarse multiplicado, muchas veces a si mismo, todos sabiendo que son el mismo, pero cada uno con su especial personalidad y cada cual con un impulso particular de acabar con los otros, y no por metafísica, sino por plata, por corrupción, por motivos banales. Simplemente es deliciosamente extraña, así que a pesar de sus actuaciones la recomiendo enfáticamente.

Como dato curioso, uno de estos multiples personajes (que son él mismo) es un travesti que dice algo así como “… y todos han pasado por este cuerpesito” y yo no pude contener la expresión “¿Cómo así, se comía a si mismo?”, eso es llevar el morbo a niveles inimaginables, realmente me sorprendió.

13. Perro come Perro

Esta película del 2007 de Carlos Moreno es buena y punto, no excelente, tampoco mala, tal vez un poco repetida, pero fresca. Claro que estoy redundando en comentarios, ya que de esta película Samuel (un alter ego de Macaco) ya habló en este manual, así que les recomiendo mas bien dicha entrada, con sus respectivos comentarios.


En resumen, así se vivio Caliwood en el FICC que hizo Caliwood. Proartes estuvo full casi todo el tiempo, la gente participó, las películas estuvieron a la altura en contexto general, y el alma de los que asistimos ha quedado un poco mas brillante, mas alegre, y con mas estímulos para apostarle a las cosas que queremos.

¿Alguien vivió el Caliwood (ya sea el del 70 o el del FICC), y quiere decir algo? ¿O alguien que no lo haya vivido y se muera de la envidia? ¿alguno que no esté de acuerdo con lo referido o que pueda hablar de lo que no me vi?

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viernes, 30 de octubre de 2009

HISTORIAS EXTRAORDINARIAS

Cuando uno va a un Festival de Cine, especialmente cuando anuncian que el Primer Festival Internacional de Cine de Cali, además de la Ficción le apostará al cine arte (cine experimental) y a la no Ficción, uno debe prepararse para esperar cualquier cosa en la sala. Pero no me lo esperé, no le puse cuidado cuando leí la sinopsis, y por ser una película de la “Selección Oficial”, de verdad no me esperé que Royal Films se le midiera a pasar una película de 245 minutos de duración. Pero así fue Historias Extraordinarias, película argentina de Mariano Linás, que contó con 2 intermedios muy al estilo de las películas viejas, o de lo que ahora encontramos en el cine de Bollywood.

Que puedo decir, fueron 4 horas de película, que se sintieron como 4 horas de película, pero que, a pesar de eso, no te arrepientes de estar las 4 horas en una película (lease como, sales con el trasero cansado, pero el alma contenta). Y ¿por qué te deja contento esta película?, porque hacen apuestas, apuestas bastante arriesgadas. No podría decir si las pierden o las ganan, pero es una propuesta interesante. A ver, para no darle más vueltas al asunto, trata de lo siguiente: Historias Extraordinarias trata de 3 historias, las tres acontecidas en Argentina (aunque todos en lugares recónditos y algo rurales), y las tres extraordinarias. Pero hay que entender el significado de esta palabra. No es que sean “maravillosas”, ni es que pasen cosas “fantásticas”, simplemente son cosas que están por fuera de lo ordinario. Son ese tipo de historias que aunque son posibles en cada uno de sus aspectos, piensas que “esas cosas simplemente NO suceden”, y con esa excusa se entrejen asesinatos, apuestas, fotografías, explosiones, amores, suspenso, cotidianidad, temores, curiosidades… en fin, un sinfín de detalles que se articulan de una forma supremamente natural y completamente imposible. Lo otro interesante es el manejo. Cuando inicia, no tienes ni idea de lo que está sucediendo y te preguntas si eso adquirirá coherencia en algún momento. Cuando avanza, sigues sin tener ni idea lo que está sucediendo (incluso, varias veces te lo dicen en la cara, aparece la frase “en resumen, no sabemos nada”), pero estas realmente entretenido, y ya te deja de importar que adquiera coherencia. Y al final, te explican como a un niño como son las cosas, te dan toda la información para que lo entiendas todo, y una vez más, sales de la sala sin entender ni un poco de las 4 horas, pero seguro de que algo dentro de ti si lo entendió, y con eso te vas tranquilo a descansar (es necesario después de esto salir a descansar).

Suena suficientemente entretenido, ¿no?. Pues al director parece que no le sonaba suficientemente entretenido, porque no se quedó ahí. Decidió que estas Historias serian realmente contadas como unas historias. Primero, son contadas por “pedazos”, inician las tres historias, y luego van contando avances de cada una. Segundo, lo van contando por “capítulos” (no recuerdo cuantos eran, pero mas de 12) ya que cada “pedazo” iniciaba con un número de capítulo. Tercero, en las historias todos los personajes tenían nombre menos los tres protragonistas, así que tenemos a X (el de la primera historia), a Z (el de la segunda historia) y a H (el de la tercera historia).

No, eso aun no era suficiente, así que la historia es “contada” por un contador de historias, una voz en off que va narrando los acontecimientos. Pero el de verdad cuenta la historia, al punto que tanto las imágenes como el audio adicional pasan a un segundo plano, y son solo un apoyo a lo que esta voz nos está contando. Incluso, los personajes no realizan diálogos y cuando se les escucha hablar es diciendo cosas insignificantes, porque cuando van a decir las cosas importantes, son realmente dichas por esta voz en off. Este punto me gustó mucho, ya que muchas veces he sentido que, por ejemplo, cuando se hace una película de un libro, se pierde todas esas cosas que pasan por la cabeza de los protagonistas, o que simplemente no se pueden decir en ninguna parte de la película, pero son explícitas en los libros. Y claro, al ser una voz en off contándolo todo, pues esto es mucho más fácil. Esto se ve en toda la película, pero a manera de ejemplo, hay un momento que están contando una historia (que no es ninguna de las tres historias que están contando), y hay una chica sentada en una cafetería con sus dos “ex” y la voz dice “él anciano la hace reir como antes, pero ella lo sintió un poco forzado en sus chistes, el joven no manejo tan bien la situación pero lo notó más sincero y sintió que él la había extrañado muchísimo en esos días”, esas son las cosas que solo con una voz en off contando una historia se pueden resaltar.

En resumen, una excelente película, diferente a lo que se encuentra incluso entre las películas diferentes, una de esas joyas que se atrevió a mostrar este festival.

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jueves, 29 de octubre de 2009

Los Lunes Al Sol (2002)

Por fin. Se conjuraron a los astros no sólo para que Cali tuviera su propio festival internacional de cine, sino para que pudiera volver a recorrer mis pasos por mi ruta cultural de antaño, al menos en la estación de los jueves en la Fundación Hispanoamericana. Valga anotar que este espacio sigue siendo el mejor en su propósito, tanto por su selección de ciclos de autor como por la incomparable calidad de sus reseñas y sinopsis.

Algo que he aprendido de los festivales de cine a los que he asistido ha sido a valorar la selección hecha por encima de las fechas o los países en donde ha sido concebida cada obra que la conforma. Desde luego, cada quien tiene su formación y, de acuerdo con lo que haya visto y leído sabe, menos que más, a qué atenerse en ciertos casos; además, está presente esa expectativa con respecto a lo nuevo y se percibe en el ambiente el aroma dulzón de las palabras 'preestreno' o 'selección oficial' puestas en la marquesina. Al final, la imposibilidad de verlo todo, junto con nuestra capacidad de sorprendernos o decepcionarnos, nos dan la satisfacción paladeable de estar asistiendo a un verdadero festival de cine. El día de hoy les comparto este templado sabor mediterráneo que me ha dejado la película de esta noche: Los Lunes Al Sol (2002).

En una ciudad costera española, transcurren las vidas de un grupo de amigos y ex-compañeros quienes, en vista de haber sido despedidos del astillero donde trabajaban, pasan sus días entre la búsqueda de empleo, los partidos de fútbol y las copas que departen en el bar de uno de ellos. Del argumento, no hay más que decir, ya que resulta poco relevante con respecto a las historias particulares de cada protagonista, las cuales casi que pueden traslaparse entre sí para dibujar una sola silueta, como si la situación que viven les diese, tarde o temprano, una forma similar, una hoja en blanco en donde cada quien dibuja como quiere, con los lápices que el destino les va entregando o quitando.

Al observar los minutos introductorios, usted se puede desanimar esperando toda una apología a los derechos del obrero, represados por el Estado a través de sus organismos, pero, para fortuna suya y de los personajes, es sólo un vistazo social que pretende contextualizar. Una vez iniciada la marcha, la película transcurre a través de una cornisa, con un balanceo natural entre la comedia y la desazón, donde el optimismo y el pesimismo son confrontados con cada realidad, pero sin perder ese equilibrio que se busca mantener, incluso musicalmente. La película zarpa, le da un paseo de dos horas y le deja exactamente en el mismo sitio de donde partió. Revise entonces sus bolsillos porque, tal vez le dejó algo a cambio de lo que le quitó; o sencillamente, se lo cambió de bolsillo.

Quizás usted nunca se tope con esta buena obra, o tal vez no le dé su oportunidad en el momento de encontrarla. No hay problema. Tal vez sea mejor así. Es de aquellas películas que se disfrutan mejor sin conocimiento de causa. Por esta razón, vaya al festival y descubra la suya, si aún no lo ha hecho. Todavía tiene tiempo y espacios para hacerlo y, por qué no, para que nos cuente después.

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miércoles, 28 de octubre de 2009

Los Bastardos (comenzando por su director)

Realmente no se por dónde comenzar. Podría mencionar que no tuve la suerte de MauroZ sino la de Macaco. Pero no, no fue exactamente así, fue peor. También podría mencionar que no logré escapar a tiempo de mi esclavista trabajo; a causa de ello perdí la oportunidad de verme la película que con tantas ganas quería y terminé pagando un consuelo nefasto en un horario no tan favorable. O podría decir que aunque llevo seis horas de sueño en dos días de vida, y que a esta hora debería estar descansando, era necesario liberar mi espíritu de lo que acabo de ver. Era necesario para mi alma, y para mi salud mental desahogarme, después de ver la peor película que he visto jamás: Los Bastardos.

La película es, en las palabras que Anónimo tanto le ha reclamado a Macaco, un asco. Es mala, con ganas. Es, repitiendo un mal chiste, peor que pegarle a la mamá. Es lenta, muy lenta, extremadamente lenta, no pasa nada. Uno se aburre de ver tomas en las que un par de dizque actores (tampoco se si son naturales o no) recitan un parlamento dejando silencios inoficiosos que no aportan nada la narración de la historia, mientras que el ojo ni siquiera puede recrearse con una fotografía bonita. La película está mal enfocada, constantemente pierde el foco y lo retoma, no tiene una historia construida con un esquema narrativo básico (introducción, nudo y desenlace). En fin, de ella no se rescata nada.

Definitivamente me declaro un completo ignorante, ante los elementos utilizados por los diferentes jurados que la premiaron, porque según la reseña de la página del festival, tuvo todos estos premios:

Segundo premio de la Crítica Internacional – Festival de Cine de Lima.
Mejor película – Sección Nuevas Visiones, Festival de Cine de Sitges
Mejor película – Sección Largometrajes mexicanos, Festival de Cine de Morelia
Mejor película latinoamericana – Festival de Mar de Plata.
Mejor director – Festival Internacional de Cine de Bratislava
Premio especial del Jurado – Courmayeur Film Noir Italia

La verdad, no me explico cómo. En serio, durante todo el camino a casa, estuve maldiciendo por haber desperdiciado mi precioso tiempo viendo semejante bodrio y preguntándome quién o quienes serían los responsables de la selección de las películas. Que si acaso, por casualidad no las verían antes, y llegué a desahogarme y me encontré con esta serie de premiaciones. Entonces no se qué califican esos festivales, pero parece que es algo que no se parece al cine, ni comercial ni independiente. Casi vomito, como el actor en la escena final, al terminar de verla. Ni los chistes flojos que hice de ella sirvieron.

Bueno, creo que me he liberado de la carga de desespero y rabia que me provocó esta película. Que por cierto, no corresponde a la sinopsis entregada. O al menos el director no se lo hizo saber al espectador durante los noventa minutos que duró. Lamento mucho que haya sido así.

PS: Como nota anecdótica, antes de salir a ver la película, encontramos el apartamento lleno de moscas. Lo cual es algo bastante extraño para un lugar cerrado, sin elementos que las atraigan ni que les permitan reproducirse. Pareciera que algo o alguien quisiera advertirnos de la podredumbre que íbamos a presenciar.

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Tony Manero

Ya que Macaco hizo la debida introducción del Festival Internacional de Cine de Cali, al referenciar el preestreno de “La Sangre y la Lluvia”, me permito traerles la reseña de esta película que también proyectaron el día de ayer. Tuve la oportunidad de verme dos películas, una fue la extraordinaria “La Mansión de Araucaima” de 1986, donde me sentí profundamente orgulloso de ver estas bizarras producciones de nuestra tierra desde hace más de 20 años. Luego me encontré en el camino a Sama y coincidimos en entrar a vernos la película chilena Tony Manero.

¿De qué trata? Pues un personaje muy pobre que está viviendo en Chile en la época de la represión de Pinochet, y que está obsesionado por parecerse lo mayor posible al personaje interpretado por John Travolta en “Fiebre de Sábado en la Noche”, ya que es todo un hombre del espectáculo.

Simple, ¿no?. Pues si, sencillo, de no ser porque la película logra, de las formas más sutiles (algunas veces no tanto) contextualizarte, caracterizar los momentos y los personajes, y poco a poco se va apoderando de esa fibra que será la que te duela cuando sea halada un par de segundos después del final. La película incluye, como componente especial, el cinismo ante los actos más atroces al que pueden llegar algunas personas por circunstancias como la pobreza, los deseos, los miedos y las frustraciones, una visión muy maquiavélica de la vida.

Y lo peor es que a pesar de que el personaje demuestra, desde el principio de la película, lo desgraciado que es, al final te hace sufrir ante el suspenso de si ganará o no el pinche concurso de imitadores al que se presenta. Si, un poco manipulado me siento después de eso.

En fin, una película realmente bien elaborada y con la dosis exacta de cada ingrediente incluido.

Como dato curioso, estábamos observando los créditos, cuando Sama se percató de que al final decía “Agredecimientos” y un listado de patrocinadores. Tras media hora de risas al respecto llegué a una conclusión, no hay una mejor palabra para describirlo, después de esta película, me siento realmente agredecido.

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La sangre y la lluvia

Siendo la película que abrió el festival internacional de cine de cali, estando en primera fila, rodeado de los más reconocidos personajes del viejo y nuevo Caliwood (reconocidos por otros, que yo soy malísimo para la farándula) esperé ver una obra magistral en todo sentido.

Lamentablemente casi me duermo durante la proyección, y no solo por la hora en que la ví.

El ritmo es demasiado lento, la historia como se planteó se pudo haber pasado con la misma intensidad en media hora de TV (o sea 20 minutos porque hay que incluirle propagandas), la única actuación que me gustó fue el de la coprotagonista, Gloria Montoya en el papel de Ángela, los demás o son muy planos o son "actores naturales", lo cual se ha convertido ya en la mejor excusa para no esforzarse.

Pero si esto no fuera poco, la temática de la pornomiseria vuelve y aflora, y ni siquiera de una manera creativa, sino dándole la misma vuelta a la vaca.
Según su director: "Los medios dicen que en el cine está agotada la violencia. Pero en Colombia no se han hecho películas serias, profundas, que muestren desde dentro del alma cómo afecta la violencia", por lo cual, presentar otra película de matones de medio peso, que matan si los miran mal, que viven del paseo millonario, secuestran y atentan a un pobre empleado enamorado, es perfectamente válido. Por favor!

Sin embargo, hay dos cosas que me gustaron (pero que no pagan la película), y es que durante toda la noche en que transcurre la historia, llueve, y esto se convierte en un actor más, como lo dice el mismo director: "Cuando llueve, la lluvia se lleva la sangre y la esconde en las alcantarillas. A las seis de la mañana hay un niño en esa misma esquina esperando al autobús para ir al colegio, como si no hubiera pasado nada. Pasan cosas muy graves y cuando amanece es como si no pasara nada".

Lo segundo que me gustó fue el manejo del sonido, que lo envolvía a uno entre el constante caer de la lluvia y los comentarios de los actores secundarios en el fondo, casi inaudibles, pero que salvaron la situación un par de veces.

A propósito de esto, me mantuvo despierto el personaje del conductor, que hizo un par de chistes en momentos indicados, pero pare de contar.

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