"- ¿Recuerdas los años 80, Philip? - Obvio. Dios odiaba los 80. - ¿No le gustaba nada de los 80? - Le gustaba el jugo Snapple. - ¿A Dios le gustaba el jugo Snapple? - Si, pero no todos los sabores". Episodio de Chicago Hope, serie de televisión.
El caso era sobre una marca de jugos de fruta naturales en Estados Unidos, que probablemente conozcan, llamada Snapple, hoy de Dr. Pepper, quien clama por ser la mejor cosa del mundo. El caso Snapple no tiene importancia para este Aleph de tributo de hoy, ni tampoco la serie de televisión que lo trajo a colación, la cual no estoy muy seguro de que haya sido muy popular en Colombia. En cambio la conversación si tiene amplia relevancia para hoy, pues se presta para múltiples interpretaciones.
Las dos primeras, más sencillas y obvias, como lo es la segunda línea. Snapple comenzó con algo hace más de 20 años, apenas explorado en este siglo en Colombia: publicitar su producto dentro de la serie televisiva y no en la franja de los comerciales; y la otra, el productor, el guionista o el director de Chicago Hope era uno tipo de esos de la onda New Age, amante de la marca y le quiso rendir un tributo en su serie por ahí derecho, haciéndole un reclamo por la cantidad de sabores extravagantes que sacaban al mercado, los cuales no siempre le gustaban a su público.
La otra interpretación es que los personajes estuvieran hablando en serio. ¿Ustedes no han pensado que Dios realmente odiaba los 80s? ¿Que estaba disgustado por esos peinados, por esos jeans entubados (que además hoy volvieron), por esa música (digamos que él no miraba mucho por Suramérica para esa fecha, para salvar a algunos de mis favoritos)? ¿No les parece que es algo coherente? Y bueno, Dios, caracterizado siempre por su sed de justicia, de perdón, de amor, y de todas las otras cosas que le dan sed, también tenía sed de Snapple.
También he pensado que el jugo ese debió ser muy bueno para gustarle al altísimo. Era algo innegable. Hasta los médicos (quienes están a veces más cerca de él que los padres, aunque no siempre) lo reconocían. Y claro, después del despliegue de comunicación que tiene la etiqueta, la página web, etc., del producto, pues a ustedes no les provoca uno?
También pienso que el jugo pudo haber sido hecho de una mezcla de frutas y plantas con la capacidad de generar alucinaciones (como le pasó a Homero J), y los personajes de la serie no sólo vieron colores, animales raros, sino a su propia interpretación de Dios bebiendo su maravillosa bebida. ¿A qué no les ha pasado?
Lo otro que pudo pasar es que la demencia senil haya confundido un poco a los personajes, pues es probable que Dios odiara más otra década. Habría que revisar las tasas de mortalidad violenta. Lo que hemos ganado y lo que hemos perdido en cada década. Al fin y al cabo, ¿por qué le habrá dejado de gustar el jugo ese al altísimo?
¿Cómo lo interpretas tú? ¿Por qué crees que odiaba los 80s? ¿Qué sabor no le gustaba? ¿Habrá descargado su ira contra la marca?



