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sábado, 26 de febrero de 2011

Madame Tutli - Putli (2007)

Para cerrar el ciclo breve de Cortos pero Sabrosos que entre Mauro Z y yo hemos estado compartiéndoles durante cada sábado de nuestro mes de tributo, aquí está este corto canadiense animado, bastante aclamado, el cual vi por primera vez incompleto en la casa de mi novia y que, gracias a ella pude localizar después para disfrutarlo completo.

No es fácil ni inmediato poder sacar una conclusión personal acerca de su significado, sumado al hecho de no ser un corto hablado; sin embargo, desde el momento en que el magnetismo en los ojos poderosamente expresivos de la protagonista lo atrapan (los cuales me recuerdan mucho a los de la actriz Noelle Schönwald), es imposible no abordar este viaje con ella, hasta un final nostálgico, pero que no deja de ser bello.

Puede tomar justo lo que considere necesario.

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miércoles, 18 de marzo de 2009

Flawless

Un día en mi casa, sin mucho que hacer, acepté la recomendación de una amiga que sabe que me gusta el cine, pero sin muchas esperanzas pues conozco sus gustos tan "peculiares". Cual fue mi sorpresa al empezar a ver esta cinta y quedarme pegado a ella con satisfacción.

Flawless con Demi Moore y Michael Caine es un thriller de acción, con una historia increíble, donde él quiere venganza y ella una oportunidad de salir por la puerta grande. Como lo dice su Tagline: "He had a scheme. She had a motive" (Él tenía un esquema. Ella tenía un motivo).

Contada desde el 2008, pero con sus acontecimientos ocurriendo en los 60's, en una entrevista exclusiva para poder exorcizar algunos demonios. Contarles más de la historia sería arriesgarme a dañarselas, y los asiduos saben que intento evitarlo, incluso en los comentarios, pero les puedo asegurar que supera por mucho los espectaculares planes de robo del Caso Thomas Crown.

Pero no solo es la historia, Michael Caine se toma un papel excelente, bien escrito y lo desarrolla al potencial que solo él podría sacarle, aparentemente muy pasivo, pero llevando toda la historia sobre sus hombros. Demi Moore no se queda muy atrás, por supuesto, pero es Caine quien se lleva mis aplausos.


Esta cinta no llegó a nuestro país, por lo cual no me le sé su nombre en español, pero seguro la podrán encontrar sin problemas en su video tienda de confianza.

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sábado, 22 de noviembre de 2008

¿Necesita dinero rápido, fácil y efectivo? Inviértalo aquí, en nuestra pirámide

Primero que nada, quiero advertirles que esta no es una de esas pirámides fraudulentas de las hablan, nuestro modelo es el trapezoide...



Seguro, muchos de ustedes, habrán visto este viejo capítulo y con la misma memoria que tuvieron muchos inversionistas del avión, que hoy se volvieron a dejar "avionar" su plata con las pirámides dijeron, después de pasado el asunto: "ah si, eso ya lo había visto...".

Pues si, el modelo no es nuevo. Existen muchas variaciones de venta piramidal, que incluyen o no bienes y/o servicios. Desde marcas como Omnilife, TravelOne, Yanbal, Tapperware, Avon, Amway hasta el sistema de seguridad social o el sistema de salud, y el mismo sistema bancario son sistemas que tienen sus cimientos en la base de un grupo social que recauda fondos para atender a otro grupo social. Cada sistema tiene sus variaciones, y cada uno se defiende con agresivas estrategias de mercadeo que explican cómo él es diferente a los demás. Y no está mal. Son negocios. Como los demás negocios. Nadie demanda a Coca-Cola porque te ofrece la chispa de la vida o porque sus comerciales alienantes te prometen modelos de vida que realmente el producto no cumple. La diferencia está entonces en el valor de la inversión? Es decir, si la Coca-Cola costara un millón de pesos por el mismo irrisorio beneficio que te ofrece, te indignaría notablemente descubrir que no hay ninguna chispa de la vida tras una botella llena de un líquido negro. Y pues, no perdiste todo tu capital. Aquí hay una dinámica de oferta y demanda, de libre mercado y de libertad. No queremos regulación, pero queremos que el estado nos proteja de aviones, cadenas y pirámides.

Yo creo que sí debe haber una regulación, y de hecho la hay (con este abrebocas pueden comenzar a investigarla), pero no es perfecta. Varios han encontrado fallas en el sistema y lo han sobrepasado. Adicionalmente, el estado, normalmente ausente en este país, para suplir todas las funciones que se le tienen encomendadas, ha dejado que estas fisuras se abran cada vez más hasta que el mismo estado y sus instituciones, como la policía quepan dentro de ellas. Y en medio de toda esta anarquía, caos, y el caldo de cultivo perfecto para generar cortinas de humo (que por la magnitud del hecho, parecen de fango) que tapen otros temas importantes y comprometedores (me recuerda el capítulo de Padre de Familia donde el alcalde prohíbe el matrimonio gay sólo para despistar, al final Bryan lo va a secuestrar y como esto genera más distracción, luego no es importante prohibir el matrimonio gay). La media, la media...

Para concluir de forma ordenada:

  • No podría decir cuál o cuál no pirámide, modelo multinivel, etc., es bueno o no. Depende de la regulación que se tenga al respecto, y como toda empresa de las estrategias que plantearon para sobrevivir en el mercado. Sólo podría decir de estos modelos que son de alto riesgo y tendientes a la rápida quiebra. Yo no invertiría mi dinero en ellos. Adicionalmente por muchos de ellos tener una "fórmula mágica del dinero" que sólo conoces cuando inviertes tu dinero allí, me generan alta desconfianza.
  • La regulación a todas las entidades debe existir. Qué sería del consumidor sin las superintendencias, si a pesar de ellas, las empresas establecidas nos roban y abusan de nosotros. Muchas de ellas se inventan cobros o no cumplen con los reclamos cuando el cliente no representa una rentabilidad. Los bancos por ejemplo, generan una gran inconformidad entre los ahorradores porque los tratan muy mal mientras tratan muy bien a los clientes que dejan altas sumas de dinero en ellos.
  • La gente debe informarse y educarse sobre estas regulaciones y los mecanismos de control y discernir con criterio de la desinformación que le presentan los medios de comunicación. Preferiblemente recurrir a los mecanismos oficiales para informarse o a los medios de comunicación independientes.
  • El estado sigue dejando muchos vacíos en el sistema y hay que reclamárselos, porque para eso se eligió, para que los llenara, pero no es el único responsable. Hay que asumir también la responsabilidad por la ingenuidad, y credulidad. Y sobre todo por pretender pasarnos de aviones. Recuerden aquel sabio comercial del vivo bobo.
  • Es tan inteligente el estado, que tapa los vacíos que ha dejado con un espectáculo mediático, para el cual la firma DMG, le sirvió a pedir de bocas. Veremos en qué termina esta novela, que pinta dejar untado de una sustancia de mal olor y color café a mucha gente de nuestro país.

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sábado, 11 de octubre de 2008

En estos días un taxista me dejó pensando...

Íbamos pasando por la carrera primera, recorriendo la calle 52. Norte de la ciudad de Cali, Valle, Colombia. Distraído y con la maldición del calor, sudaba mientras pensaba en que no debería haber elegido ese horario para realizar la diligencia que necesitaba hacer. El taxista me había hablado en un par de ocasiones y yo le había contestado con desdén; de forma cortante; evitando cualquier tipo de conversación. Aunque a veces una buena charla con un taxista (así como con un peluquero) sirve para darse una idea de la situación social de una ciudad, también en muchas otras ocasiones no son charlas seguras y en otras simplemente son historias, aunque graciosas, ficticias.

De todas formas, esta vez no quería charla, pero lo que me dijo me llamó la atención. Con un jummm... de esos que se usan para juzgar me dijo: "miralos, claaaro, como tienen uniforme, no respetan las señales de tránsito. Y si ellos no las respetan, cómo quieren que nosotros lo hagamos!". Levanté la mirada perdida que llevaba y vi una pareja de policías en moto cruzando indebidamente y además en un semáforo en rojo. "es que si fueran en una persecución"- continuó el taxista- "uno entiende, pero así! Así para qué? Para dar mal ejemplo? Eso si es no saber para qué sirve la autoridad". Le di un poco más de pedal porque me interesaba lo que estaba diciendo. Entonces me contó como un vez vio otro par de policías transitar sin casco y les gritó: "El casco salva vidas" (me pregunto si Alejandro llevaba casco) y que no lo escucharon bien, así que lo persiguieron en "pura verraca" y cuando lo alcanzaron le dijeron "¿¿Cómo??" y él les repitió lo mismo, a lo que los policías se devolvieron apenados por el juicio moral que acaban de recibir. Y después de esto, ya comenzamos una charla cargada de anécdotas policiales que dejaban al descubierto la gran corrupción del sistema que a todos comentamos sin ningún tapujo.

Una semana después seguía pensando en el tema, cuando me senté en la mesa del almuerzo y desactualizado de las noticias como mantengo (por mi pelea contra la media), me entero con sorpresa que los policías de mi ciudad andan robando bancos. Esto, sumado a todos los problemas de desaparición forzada contra sindicalistas, a los problemas de paramilitarismo que el estado se esfuerza en ocultar, hace que uno siga pensando. Hace que uno compare y se entristezca. Que uno mire dos y tres veces a un policía y no sepa si le cuenta que le acaban de robar el celular o no porque de pronto te roba otra cosa. Te genera impotencia, rabia y ganas de marcharte; mucha desesperanza. Casi como sentirse en esas películas postapocalípticas que le dicen a uno: "ah, menos mal que no vivimos así". Ya casi vamos a estar como México (con perdón de mis queridos amigos manitos) donde en los hoteles te dicen que mejor no te cruces con los polis porque son más peligrosos que los ladrones. Triste. ¿Hacemos algo al respecto?

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sábado, 16 de agosto de 2008

¡OJO LADRONES!

Bueno, antes de la nota maluca, les cuento que actualicé el artículo del martes, el cual me gustó mucho. Le puse una foto que no había podido descargar que ilustra la belleza de la oscura noche Bogotana y corregí algunos errores tipográficos que se me habían pasado. A los que no lo han leído y a los que sí, los invito de nuevo a que sepan ¿Cómo comprar drogas en Bogotá?

Ahora sí a lo que nos incumbe hoy. Hace exactamente tres meses y trece días escribí un artículo sobre el robo de mi celular y el de mi novia. Esta semana, para mi sorpresa, recibí un correo con la foto de dos personas, en el que se aseguraba que eran ladrones y se le pedía a quien lo recibiera que divulgara la información. Normalmente estos correos me generan sentimientos encontrados; uno que me dice que debo enviar el correo a toda mi lista de contactos, varias veces, imprimirlo y pegarlo por todas partes; y otro que me hace dudar de la autenticidad de la información. Pues, en esta ocasión fue diferente, pues reconocí como uno de los atracadores que se llevó nuestros celulares y dinero a un personaje de la foto. Para no violar el derecho a la igualdad pongo la foto de los dos, pero aclaro que aquel que dirigió calmadamente toda la operación del robo la vez pasada es el que aparece de primero.
ESTE, este fue el que nos robó:




A este otro si no lo había visto nunca, pero también se ve muy malo:

Pensaba escribir hoy sobre otra cosa, pero creo que era justo darle fin (o al menos una continuación) a la historia, con uno de los personajes protagonistas de ella. Buen viento y cuidado cuando caminen.


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miércoles, 9 de julio de 2008

Una vez mas en este blog: ayer me robaron el celular

Hola queridos lectores. Hoy, como artículo metido, voy a descargar mis penas, exorcizar mis demonios, y les contaré como fue que ayer me robaron el celular. Es triste que por segunda vez aparezca esto en este blog, y que ya seamos 3 de los 4 miembros de este colectivo los que hayamos padecido esto (y en repetidas ocasiones).

Estaba en Comfandi, después de un día de mucha felicidad tuve un final de tarde un poco preocupado tendiendo a la tristeza. No me quise quedar en la oficina y salí poco después de las 5, a pesar de que la lluvia no había disminuido, pasé la autopista mojándome un poco, atravesé un sardinel con pasto y barro, terminé de pasar la autopista entre enormes charcos y me refugié bajo el techo del paradero de bus que queda frente a mi oficina. Por supuesto no estaba solo, éramos al rededor de 9 personas las que relativamente juntos nos protegíamos de las inclemencias del clima y nos tratábamos de dar algo de calor humano, a pesar de querer conservar nuestra burbuja personal.

Todos pendientes del bus que cada uno tomaría, de pronto escuchamos que uno de los que estaba ahí, justo en una esquina, dice en voz alta:

- Negro, hacete en esa esquina, y vos atrás. Ahora si, todos pásennos los celulares, y no se vayan a hacer matar.

Al observar el panorama, observo al diminuto ser que está diciendo eso, un hombrecito de unos 1.60 de estatura, con un sobre de manila donde metería su botín, y la mano en la chaqueta donde perfectamente podría haber un pequeño revolver, un chuzo mal afilado, o sus propios dedos extendidos. Volteo a mirar, y al otro lado del paradero hay un negro de mi estatura (1.80 mts) y detrás de todos, había otro personaje al cual no le puse mucha atención. Cada uno estaba con una mano escondida, y con la otra recogiendo el botín. Yo, con un gesto de incredulidad y casi una sonrisa en mi rostro, meto la mano en mi bolsillo, saco el celular y lo meto en el sobre de manila.

- Que llevas en el maletín (me pregunta el diminuto ser)
- Papeles de la oficina (digo en una calmada respuesta)

Ni sopesó a ver que tan pesado estaba (algunas veces llevo portátil, esta no era una de esas ocasiones). Recogió todo, dos salen alejándose bajo la lluvia, veo como el negro se queda verificando que es lo que tiene otra de las "víctimas" en su canguro, y se aleja también, caminando por supuesto, y dejándose mojar.

Quedamos 6 personas con cara de indignación, uno pasa la autopista, otro empieza a hablar de lo peligroso que es este sector (como si alguno no lo fuera), otro toma el primer bus que pasa. Al momento pasa mi bus, y me voy del lugar.

Para los que me conocen en persona, a estas alturas ya se deben estar retorciendo del dolor al saber que MI celular fue robado, aquel que todas las noches lo pongo en un altar de energía, le rezo un par de oraciones y todos los días lo uso y abuso no solo como teléfono, sino como centro de entretenimiento y demás. El mismo que apenas estoy terminando de pagar. Para ellos, hay una parte de la historia que no he contado:

Ayer en la mañana, salí de mi casa con el celular sin nada de energía, cuando llegué a la oficina me percaté que no llevé el cargador, y pos cargador para ese cel nadie tiene por acá. Entonces dejé que se apagará y a mitad de la mañana saqué un Nokia 1100 (si, el de la linternita) que tenía en el maletín y le puse mi chip, para poder seguir comunicándome desde él. MI celular, lo metí en el maletín, descargado y aburrido. Por tal motivo, el celular que al llegar al paredero tenía en mi bolsillo, era este 1100, un celular excelente, pero bastante viejo, resignado al olvido y con mas valor sentimental que monetario. Por eso fue que al entregarlo, tenía aquella risa de incredulidad, en 7 meses no había cambiado de celular, había hecho todo lo posible por tenerlo cargado (mantengo el cargador, tengo un cargador portátil), y justo ayer no pude tenerlo cargado, y no solo lo dejé apagado sino que decidí cambiarlo... hay alguna estrella que ilumina mi camino. Como le diría a mis amigos: "Dios es Grande... y me quiere".

En fin, con esto termina la historia "esta" historia de amor y dolor. Sigue dando mucha piedra que a uno lo roben así tan descaradamente, pero realmente no podía enojarme con el golpe de suerte que tuve. Ahora solo me queda reafirmar la frase que he tenido por muchos días en mi cabeza "todo va a salir bien".

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sábado, 3 de mayo de 2008

Anoche nos robaron los celulares

Buenos días.

Se supone, que iba a escribir sobre otra cosa hoy. Un tema parecido (igual tocaba criticar hoy), pero pues, lo que nos pasó anoche (a mi novia y a mí) me hizo cambiar de parecer.

Eran las ocho de la noche, caminábamos por la calle quinta rumbo a Unicentro, en Cali. Justo donde la calle quinta se convierte en carrera cien (para los de afuera, no se preocupen que eso es normal en esta ciudad), se nos acercan dos jóvenes y una muchacha. No me gustó mucho su aspecto. La ropa se veía trajinada, sucia, pero eso no era lo que no me gustaba. Se veían muy flacos, como desgastados por la droga (conozco de primera mano, gente así, desgastada por la droga) y con muchas cicatrices en el cuerpo y la cara.

La pelada se nos acercó y nos preguntó algo, yo no le entendí y sin detenerme le contesté que no con la cara. Ella habló más fuerte y yo reduje un poco el paso, mientras que mi novia lo apuró. Yo seguía sin entender bien lo que preguntaba, pues estaba más preocupado por los dos sujetos que nos cerraban el paso. En ese entonces medio entendí, fundación Libertadores (o algo así). Le grité: "¿Que dónde queda?" y ella me dijo: "si". Le contesté de nuevo: "No se" y seguí. En ese momento ya me había dado cuenta que uno de los tipos nos cerraba el paso para adelante y el otro para atrás. Ella se puso muy violenta, lo cual asustó a mi novia y gritando como una loca nos decía: "Tranquilo papito, nosotros estamos armados. No se vaya a hacer disparar. ¿Estamos?". Los ojos verdes en su piel morena (detalle curioso) y su cara filuda, la hacían parecer más peligrosa. Yo estaba calmado. Pensaba muchas cosas mientras miraba qué grietas habían dejado en su círculo (no encontraba ninguna): "Qué pereza, y ahora qué? ¿Qué clase de robo será? Se ven muy organizados, cuánta plata será para ellos suficiente? ¿Nos harán daño?".

Después se acercó, el que al parecer era el líder. Un muchacho flaco, joven, como de mi estatura (1.74). Él era el que más cicatrices tenía. Lucía una camiseta blanca de cuello en v, como rasgada y dejaba ver más cicatrices en su cuerpo. Algunas parecían recientes por el tono rojizo de la piel. Nos dijo con mucha calma: "Nosotros somos una banda de sicarios de Agua Blanca" (lo cual no me asustó, me hubiera dado lo mismo si fueran de Siloé, Santa Anita, La Merced o Ciudad Jardín. Además los sicarios matan, no roban, para qué exponerse a trabajos que dan poco dinero y pueden llegar a tener el mismo riesgo?). "Estamos armados y si usted se comporta calmado, le vamos a respetar la vida a usted y a su novia". Eso me tranquilizó un poco. No confiaba plenamente en sus palabras, pero al menos sentía que ellos no nos querían a nosotros sino a nuestro dinero. Sin embargo, me intranquilizaba mucho un taxi que estaba parqueado a cinco pasos de nosotros. Había olvidado sacar mi tarjeta de crédito de la billetera y veía venir un paseo millonario con escopolamina, violación y muerte muy muy cerca de mí. Ya a personas muy cercanas a mí les han pasado cosas parecidas, y creía que iba a ser mi hora. Trataba de estar lo más calmado posible, pero no tenía ni idea de cómo iba a sacar a mi novia ilesa de una situación como esa. De todos modos le dije, que sí, que entendía y que iba a seguir sus instrucciones, con varios movimientos de cabeza afirmativos.

El tipo siguió con sus instrucciones mientras la mujer parecía cada vez más tensa (parecía querer salir de eso lo antes posible. Ella ponía muy nerviosa a mi novia). El otro sujeto, un poco más bajo, con la cabeza rapada, mantenía con las manos metidas dentro de la chaqueta mirando toda la situación. Se fijaba en quien pasaba, en quien nos miraba. Parecía un guardaespaldas sin gafas negras. El tipo siguió: "Salúdenos como si fuéramos sus amigos" y nos dio la mano. Yo se la miré, pensando en cómo me iba a dar la escopolamina, pero no vi nada. Se la di. Mi novia también le dio la mano. Nos dijo: "Caminemos todos hacia allá" (en dirección opuesta a la que veníamos). "Háganlo tranquilos que si todo sale bien no les va a pasar nada. Piénselo bien, cualquier decisión mala que tome, nos complicamos y recuerde que usted viene con ella. Cualquier cosa que haga alguien más también nos podemos complicar". Caminamos como diez pasos mientras nos preguntaba: "Cuánto dinero en efectivo llevan?" El otro tipo y la vieja, que parecían más ansiosos y nerviosos, bueno también violentos (aunque realmente no me asustaban tanto, como si el que hacía las preguntas) se apuraban a decirnos, "no nos mientan, que ahora los vamos a requisar y si llevan algo más los pelamos". Mi novia y yo no mentimos. Ellos tenían controlada la situación y no queríamos que se saliera de ese control. "Veinte mil pesos" respondió ella, "como cuarenta mil" dije yo. "De acuerdo, sigan caminando y me dicen qué equipo de comunicación móvil manejan". Me pareció que para el aspecto del individuo su lenguaje era muy claro y cortés (nunca usó la palabra "parce" ni otras degeneraciones del lenguaje. Creo que hasta para robar la decencia en este país ha alcanzado niveles insospechados. Nada más miren la rama ejecutiva y la legislativa de mi país y se darán cuenta). "Un nokia no se qué" le respondimos mi novia y yo. Teníamos el mismo equipo. Uno barato, que en chiste decíamos nos pudieran robar y no nos doliera. Pero sí nos dolió.

Tras diez pasos de camino, nos hicieron parar, entregarles el dinero y los celulares (hasta unos bonos sodexo que tenía mi novia se llevaron). La vieja tuvo tiempo de burlarse de una estampita de la virgen que tenía mi novia en la billetera, mientras el líder le decía "no le quites la billetera, ella no nos está mintiendo, déjala." El otro tipo, decía, "que te muestre el cuello, saca las manos de los bolsillos" (yo estaba apretando las llaves de la casa, presto a cualquier movimiento violento y rogando porque se fueran ya). El líder le dijo "ya lo vi, no tiene nada más, déjalo. Ellos no nos mentirían". Después, nos dieron más instrucciones: "Caminen hacia la siguiente cuadra mirando hacia el piso. Luego volteen a mano derecha y caminan media cuadra más hacia adentro. No hacia la portería de esa unidad. Después de eso, pueden ir a donde quieran. No les vamos a hacer nada. Eso si, ni se les ocurra mirar las placas de la camioneta, porque se acaba todo." Eso hicimos. Bueno, más o menos. Yo no miré al piso. Esperé todo carro que pasara, y como me lo imaginaba, nunca vi una camioneta. Yo creo que se fueron en el taxi que tanto temor me causaba. Después de eso, quedamos muy aburridos.

De todos modos, y sabiendo que se acababan de tirar mi sábado, pues decidí que no iban a dañar mi viernes (o lo que quedaba de él). Nos devolvimos a la casa. Nos encontramos a una amiga que también tenía Movistar e intentamos bloquear los teléfonos. No pudimos, parece ser que el servicio al cliente sólo existe para los prepagos (lo cual no me extraña de tan mal operador a la hora de prestar servicio al cliente). Cuando llegamos a la casa, nos comunicamos con mi suegra y ella nos hizo el favor de bloquear los teléfonos. Después descubrimos que no sólo habíamos perdido un par de equipos de veinte mil pesos, los cuales mantenemos dejando caer de la cama, sino que además habíamos perdido relojes, agendas, despertadores, y la forma de comunicarnos con toda la gente que teníamos que hacer este fin de semana. "Malditos!" exclamamos.

Después de eso no quisimos caminar de nuevo. Tomamos un taxi y seguimos con nuestro plan. El éxito ya estaba cerrado y no pudimos comprar una bomba de baño que necesitábamos para destapar el lavaplatos, pero si comimos y fuimos a cine. Disfrutamos de Iron man (el hombre plancha, como le dije a la vendedora de boletos). Nos gustó mucho. Nos pareció bien hecha, a pesar o gracias a lo larga. Volvimos. Y ahora, ando buscando una notaría abierta en Cali para poner un denuncio de tal vez 10.000 pesos. Después hacer una fila interminable en la agencia de Movistar. Para maldecirlos todo el día y ver cuánta planta me van a sacar por un teléfono (todavía no se me cumple el año para la reposición).

Así pues si quieren contactarme, por ahora busque mi antiguo número, pues le he pedido prestado por este fin de semana el celular Tigo a mi hermanito.

PS: Mi novia me dijo que era la primera vez en su vida que la atracaban. Pero que le alegraba que hubiera sido conmigo porque estaba muerta del susto. Yo le dije que también era la primera vez en la vida que me atracaban, pero que no me gustó que hubiera sido con ella, porque me sentí muy vulnerable. Con mucho que perder. Débil. Que tal vez sin ella no me hubiera dejado robar. Pero luego pensé bien y le dije. Tal vez fue mejor así, posiblemente solo en este momento estaría en el piso sangrando y sin un teléfono para pedir ayuda. Después con mucha resignación le dije: "Yo creo que entre ellos y los que se roban nuestros impuestos no hay gran diferencia. Nada justifica quitarle a otro lo que es suyo por la fuerza".

PS2: Estoy seguro que la gente que pasó por nuestro lado se dio cuenta de que era un robo. Pero como en Juanito Alimaña, "nadie ha visto nada". Y no se si yo hubiera visto algo si hubiera sido yo el que hubiera pasado. Yo creo que sí.

PS3: Lo que más me duele, es perder este día, que iba a dedicar a mí por estar haciendo vueltas.

PS4: Mauroz y Sama ya han pasado por esto, así que espero sus comentarios.

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martes, 11 de diciembre de 2007

Breves pasos para terminar siendo un asesino

Bueno, estaba escribiendo un bonito manual dedicado a seres (voy a llamarlos seres porque se me antoja, así sea consciente de que son conceptos desarrollados por el hombre ante estímulos visuales) mucho más agradecidos, simples y hermosos que el hombre (tal vez lo publique la otra semana, depende de mi humor). Pero hoy he recibido tantos otros estímulos tan fáciles de encadenar que no puedo evitar escribir estos tres pasos para matar:

  1. Comience con un robo. Muchas veces el deseo insatisfecho nos lleva a hacerlo. ¿Que qué??? No, ¡a mí con ese cuento no! Un deseo insatisfecho no nos obliga a nada, esa es una excusa y pie para el siguiente paso (no nos adelantemos). Un robo, no tiene que ser complicado. Puede ser una simple foto, la propiedad intelectual de otro o un bien material. Un beso no, ni una flor del camino, tampoco una fruta del árbol de la vecina cuando se hacen travesuras de infancia. No una sonrisa. Esos robos no. Los robos de los cuales tenemos consciencia y de los cuales sabemos que hacemos un mal. El problema a veces es que parece que con mayor frecuencia suele no haber consciencia que se roba. Y con absoluta sinceridad un alumno puede contestar a la pregunta: “¿Por qué copió?” con la respuesta: “Yo no copié, sólo lo bajé de Internet” o “Yo no copié, lo hicimos juntos”. Un robo es un robo, y así causa daño al afectado. Es el primer paso para terminar matando.
  2. Puede continuar con una mentira. Esto parecen los mandamientos, qué tal que fuera creyente. De pronto por eso no me molestan ciertos preceptos morales difundidos por las religiones. La mentira suele ser un falso escape, es el caballo de batalla del vivo bobo (ah qué buena campaña regional que vi en la infancia por el canal del sol). Usted le miente a otros o se miente a usted. Cómo le resulte más cómodo. La mentira es un estado de comodidad. Si miento, pues no tengo que afrontar el cambio que me produce decir la verdad. Poco a poco, ya sea si se miente a usted o le miente a otros comenzará a enviar a la porra a Pepe Grillo (sí, todos tenemos. No nacemos con él, pero en algún momento de nuestra educación cuando reconocemos el bien y el mal y dejamos de ser seres perversos por naturaleza, nos lo entregan). El descaro comienza a ser una actitud frecuente y tranquila. Sin remordimiento ni culpa pronto matar un poco no será tan complicado. Mienta después de robar, así no lo juzgarán. Mienta para tapar la mentira que acaba de cometer. Así podrá hacerlo otra vez sin salirse de su comodidad. Tal vez no se haya dado cuenta que ya se salió de ella, pues una vez se comienza a mentir no podrá parar. Incluso miéntase a usted mismo cuando se pregunte, será que lo que estoy haciendo está mal? Ahí puede decirse, nooo, que va. Tontos los otros que se dejan. Eso le permitirá dar respuestas tan descaradas como las que se da después de un robo: “no tenía opción”, “no robé, sólo lo tomé”, “es que lo necesitaba”. Una vez se miente, es un poco más fácil matar.
  3. Juegue con el nombre de otro. Recuerdo que una amiga me pidió que escribiera unas instrucciones para dañar la reputación de alguien en cinco pasos. Me pareció gracioso y hasta pensé en hacerlo. Pero me dio miedo que bajo mi macabra mente, y algo de tiempo para redactarlas bien, quedaran muy bien hechas y alguien decidiera usarlas en mi persona. Hoy me acordé de eso (les dije que había recibido varios estímulos en el día) con un artículo del Diario Occidente que me referenció Sama por la mañana. Generalmente de la mentira se pasa a este punto. ¿Cómo? Pareciera mucho. Pero es que aunque la gente comienza mintiendo por comodidad luego toca decir más y más mentiras. Nunca se es tan perfecto para recoger todos los cabos. Cuando alguien se encuentre uno suelto preguntará y tocará mentir de nuevo. La recomendación es que desvíe la atención. La famosa cortina de humo que hace rato quería referenciar (me agrada esa película, por varias razones que otro día discutiré). Si usted en vez de mentir sobre usted miente sobre otro, pues la atención se centrará sobre ese otro. La energía concentrada en usted se concentrará en el otro. Pero por favor, no se ingenuo. No mienta sobre otro que se pueda defender. Si el otro se encuentra fuera del país, de la ciudad o no tiene contacto con quien quiera corroborar, será un “blanco fácil”. No se crea tan buen tirador, juegue mejor con la reputación de las codornices que andan por el suelo que de los gavilanes que además tienen fuertes patas y picos afilados. En este punto usted ya es un pequeño homicida, que comienza a acabar con vidas humanas. Recuerde que los humanos, tan complejos que son, no sólo viven físicamente sino también espiritualmente. Esto quiere decir que cuando se matan cosas intangibles como la honra y la dignidad se acaba con una vida humana. La constitución de mi país (bonita y complicada que es) lo dice. Pero ojo, usted apenas va en camino de ser un buen asesino. Y no por matar personas, sino por matar lenta y despiadadamente la esperanza de los que no quieren un mundo donde se robe, se mienta y se mate, como yo. Estos pasos son mi pequeña protesta.

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