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martes, 1 de marzo de 2011

De cadáveres, musas y dobles: cierre del mes de tributo

Temo que Macaco lo ha dicho con acierto: no sabemos cómo hacer un mes de tributo.

Sin embargo, poder gozarnos el intento, justificó nuestra inversión.

Este tributo se constituyó en sí, casi como el mes de febrero en su origen: a punta de días sobrantes, armándolos uno por uno con las horas en las que sentimos de nuevo el canto de sirena de la musa instructora, invitándonos a chocar las naves de la rutina y permanecer varados en nuestras propias divagaciones por un buen rato.

Durante este mes, ofrecimos un poco de la sustancia que cada semana propulsó nuestra escritura y motivó la lectura casual en nuestros lectores. Hoy, aunque el tanque no está tan lleno como quisiéramos, el Manual de Instrucciones lleva su impulso propio y lo siguen moviendo ustedes con sus comentarios y sugerencias.

Durante este mes, cada instructor jugó un rol distinto al acostumbrado; 'dobló' al colega original y, desde su perspectiva y estilo, le dio el alimento del reconocimiento, que nunca indigesta en las dosis indicadas.

Hizo falta más que un bisiesto para alcanzar a darnos todo el gusto. Esperemos que estos meses en espera sean tan motivadores como el que acabamos de despedir, para satisfacernos en pleno y, de paso, darles gusto a ustedes de nuevo.

No queda más que invitarlos a 'doblarse' como nosotros, doppelgängeándose en el garaje de Mauro Z este viernes 4 de marzo, al ritmo de la música, el canto, la cerveza fría y la camaradería a temperatura ambiente, para festejar juntos este feliz arribo a buen puerto.

Para terminar, el colectivo los deja con este último tributo a cuatro bandas: un cadáver exquisito sin fronteras marcadas, para que sean ustedes mismos quienes intuyan la autoría de cada pieza corporal.

¡Feliz exhumación! ¡Hasta pronto, y nos vemos el viernes!

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viernes, 28 de noviembre de 2008

La salud de Patrick Swayze empeora

Agencia E.B. - E.E.U.U., Nov. 28

El actor Patrick Swayze se despide de los suyos. El protagonista de Ghost padece un cáncer de páncreas. Su situación ha empeorado desde hace unas semanas y así se lo ha hecho saber a los suyos. Poco a poco se despide de familias y amigos.

El cáncer de páncreas que padece Patrick Swayze se ha extendido a todos sus órganos. El actor ha empezado ya a despedirse de los suyos, según informa la revista 'National Enquirer'. A sus 56 años, el pasado mes de octubre Swayze reconocía que estaba viviendo uno de sus peores momentos porque la quimioterapia era "un infierno".

Ahora los médicos le han confirmado que el cáncer ha llegado al hígado. Él "ya se había dado cuenta porque se notaba mucho más débil". Swayze está enfermo desde enero de 2008 y los doctores le han dado unas cinco semanas de vida.

Hasta hace unos meses, Swayze seguía trabajando a pesar de la enfermedad porque decía que era la mejor manera de luchar y continuar con su vida.

El protagonista de Ghost y Dirty Dancing ya se ha despedido de su mujer, de 33 años, y de su hermano Donny. Se espera que en las próximas horas su representante confirme esta situación. El actor ha estado tratándose con un sistema de quimioterapia pionero que parece no haber dado los resultados esperados.



Extraído de Informativos Telecinco. Foto: Informativos Telecinco.

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jueves, 23 de octubre de 2008

Concisa Despedida


Hoy el jueves del Aleph, tras varias semanas de abundantes moralejas, les trae de nuevo algo de literatura.

En este caso sólo es un poco de poesía en prosa, algo que me encontré justo debajo de mi pluma.


Concisa Despedida


La mirada perdida, los sueños robados, escondidos, la conciencia alterada por una realidad rígida e inmutable.

Así fue hasta que tú llegaste, junto a tus sueños, abrazada a tu sonrisa, arrasando con tu energía, y yo dejé de tener la conciencia alterada, empecé a ver el mundo como realmente es, hermoso, brillante, loco, libre y completamente sin sentido.

Ahora no estás, pero el mundo sigue siendo el mundo, creaste el amor en un corazón destinado al amor, y ahí lo dejaste a mi resguardo. Y ese es el trato, a pesar de la distancia, tu cultivaste el amor en mi, y yo cuido y protejo tus sueños, mientras sigo recorriendo ese caótico y espectacular mundo, mientras sigo disfrutando de él, llevándote solo en mi cabeza, en mi corazón y en mi deseo; creando toda la energía necesaria para yo ser feliz, y para regalarte a tí la parte de energía que necesitas para que sigas en tu alejado, intrincado y mágico camino.


Foto: Mauro Z

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domingo, 30 de diciembre de 2007

Para todos los gustos

Un fiel lector de este blog (y amigo personal de algunos blogger) nos ha mandado lo que tal vez sea el artículo más apropiado para el Domingo de cosas curiosas que nos llegan.

Muchas gracias Javier por tan buen aporte.

PARA TODOS LOS GUSTOS

Para los pesimistas:
¡¡¡ FELIZ DAÑO NUEVO !!!

Para los estatales:
¡¡¡ FELIZ AÑO HUEVO !!!

Para los ambiciosos:
¡¡¡ FELICES AÑOS NUEVOS !

Para los complicados:
¡¡¡ NUEVO AÑO FELIZ !

Para los acomodados:
¡¡¡ FELIZ CUÑA NUEVA!

Para las chicas:
¡¡¡ JAPI NU IER !!!

Para los sacerdotes de la Fundación:
¡ FELICES LOS NIÑOS NUEVOS !

Para las operadas:
¡ NARIZ Y ANO NUEVOS !

Para los amargos:
¡ MALDITO AÑO NUEVO !

Para los realistas:
¿ FELIZ AÑO NUEVO ?

Para los futuros compañeros de trabajo:
¡ FELIZ EXTRAÑO NUEVO !

Para los impotentes:
¡ FELIZ CAÑO NUEVO !

Para los egresados de EGB:
¡ FELIS ANIO NUEBO !

Para los humildes:
¡feliz año nuevo !

Para los obsecuentes:
¡ FELIZ SEÑOR AÑO NUEVO !

Para los ilusos:
¡ FELIZ SUEÑO NUEVO !

Para los que reinician su vida:
¡ FELIZ COÑO NUEVO !

Para los impacientes:
¡ FELIZ AÑO 2018!

Para los originales:
¡¡¡¡¡¡ FELIZ AÑO NUEVO !!!!

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martes, 4 de diciembre de 2007

¿Cómo comerse un helado?


Pretender enseñarle a comer helado a la gente es una tarea definitivamente osada que incluso raya en la ridiculez. Y es que el helado e uno de los postres más populares que yo he conocido. Es fácil encontrar a quien no le guste la torta, el chocolate, los panquecitos, los postres ácidos, las frutas, en fin para cada postre casi siempre he encontrado al menos dos personas a las que no les gusta, pero para el helado? ¡Nada! Todavía yo no me he topado con la primera persona a la que no le guste el helado. Tal vez este espacio sirva para conocer a alguien así, aunque realmente no sea el propósito. Igual podría invitarla a comer un helado para que me explique qué por qué no le gusta el helado. El caso es que ante tanta gente que le gusta el helado, es complicado que con toda la humildad que me caracteriza yo pudiera dar unas instrucciones precisas de cómo disfrutar un helado que fueran compartidas por mis lectores. Sobre todo porque hay muchas clases de helados y gustos para cada uno de ellos:

La paleta de las cordales; el helado de palito de los partidos de fútbol; el helado de vasito; el cono que es vendido por un carrito con una música insoportable que se hace agua la boca de cualquier niño; el helado que se bate en la casa; el cholao (muy conocido en mi tierra natal, Cali); el elegante combinado de sabores, frutas, mieles, arequipe, chantilly o cualquier otro ingrediente que te vacía el bolsillo mientras te saca sonrisas en un restaurante; el que disfrutas con tu novia mientras caminas por un parque; el que haces fila en una fría ciudad; el de frutas; el de chocolate; el que trae frutas de verdad mezcladas; el de yogurt; la galleta rellena de helado; el que haces en las cubetas del hielo; el de marca; el de café y la porción personal de un litro para la noche de películas en casa. Sólo por nombrar algunos.

Lo que quiero decirles es que hay una variedad enorme y una demanda igual o mayor que expone sus gustos en un abanico que sería difícil de procedimentar. De hecho no es importante hacerlo, cada quien que disfrute el helado a su manera. Es importante aprovechar al máximo la buena compañía que sugiere un helado:

  1. Elija el lugar donde se lo va a comer. Esto está directamente relacionado con el helado que se quiere comer y si va a satisfacer un antojo previo. Aunque también es bueno encontrarse un helado en el momento inesperado e impulsivamente comprarlo. Un aeropuerto es un buen lugar para comer helado, por ejemplo.
  2. Ahora elija el sabor de helado que va a comer. Cuando un helado es compartido (con su pareja), es como la extensión de un beso. Es como si sus labios se fundieran con la crema y en el momento en que su pareja pasa su lengua por el aire que encierra la crema dejando finas figuras en él, es como si recorriera sus labios. Esto es importante porque como en los besos el sabor sí importa. Les debe gustar a ambos el sabor del helado y entonces el beso extendido será plenamente disfrutado.
  3. Sostenga los bocados de helado el tiempo suficiente en su boca para que el azúcar, la grasa del helado, o los químicos del chocolate (yo prefiero el arequipe o las frutas, ella prefiere la vainilla) logren liberar las endorfinas que aliviarán el dolor, el estrés y la ansiedad, que en un aeropuerto podrían ser generados por una partida o por una llegada. Permita que el helado lo haga feliz. Esto para mí es medio mítico (lo de las endorfinas y la felicidad), pues hasta ahora no he leído el primer estudio serio que demuestre la veracidad de la afirmación, pero en todo caso, cada quien tiene derecho a creer en sus mitos y muchos de ustedes incluso corroborarán la tesis.
  4. Con lentitud presione la crema en el fondo de la galleta y cuando quede suficiente para el regreso a casa termine el ritual del helado (o mejor dicho interrúmpalo por un instante). Un helado compartido cuando queda iniciado deja un vínculo.
  5. Cuando el helado deje de ser el distractor que tenía su cabeza y su gusto alejados de la situación real, cuando las endorfinas hayan adormecido un poco su juicio y pueda con valentía y algo de felicidad mezcladas mitigar un poco el dolor, despídase (como pueda hacerlo, pero sin sobrepasar el tiempo que el helado es capaz de estar en su mano sin derretirse).
  6. Camino a casa el sabor del helado mezclado con la sal de una lágrima suya o de ella (no es del todo claro) ya no lo satisfará, pero dormirá un poco su lengua y el resto de su cuerpo como en especie de anestesia.
  7. Cuando termine el último bocado exhale con confianza y suspire a gusto. En poco tiempo volverá a compartir otro helado, tal vez de nuevo en un aeropuerto.

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