miércoles, 2 de junio de 2010

Un Hombre Serio


El sábado pasado estaba revisando las películas que están en cartelera. Entre las que había me encontré con una titulada “Un Hombre Serio”, cuyo afiche promocional era un hombre de gafas y camisa manga corta a cuadros, parado en un techo de una casa al lado de una antena de televisión. Sin mucha curiosidad abrí la descripción y la primera frase me pareció absurda para el inicio de una sinopsis: “Larry Nidus es un hombre bueno”. Me burlé un rato de esa frase y continué mi lectura. En resumen lo describe como buen esposo, padre y profesor, pero le empieza a ir mal en la vida y se describen algunas calamidades bastante inverosímiles que le suceden. La verdad no me despertó el menor interés de vérmela. Seguí revisando la descripción y descubrí que el género la calificaba como “Comedia, Comedia/Drama”. Doble comedia, “un drama de humor gringo” fue lo que pensé, estaba a pocos segundos de cerrar la pestaña cuando mis ojos pasaron por los nombres de los directores “Joel Coen, Ethan Coen”.

Nada más y nada menor que Los Hermanos Coen eran los directores de esta película. Con esta nueva información decidí ver el trailer que terminó solidificando mi decisión de vérmela ese mismo día.

Y ¿de que trata la película?, pues de un pedazo de la vida de Larry Nidus, el cual, sin lugar a dudas, es un hombre bueno. Y al cual le empiezan a suceder cosas, cosas cotidianas e inverosímiles al tiempo, sintiéndose completamente incapaz de quejarse por la fuerza de su tradición judía que estimula a no cuestionar los sinuosos caminos del señor, mientras su esposa le dice de la manera más natural que se quiere divorciar para casarse con otro, el cual luego muere y ella le exige que sea él quien corra con los gastos funerarios, todo esto mientras sus hijos se enfrascan en minúsculos problemas, su hermano se enfrasca en pequeños problemas, y algunas personas se esmeran por meter a Larry en grandes problemas en la academia.

Pero lo genial de esta película no es nada de eso, sino como logran transmitir un incómodo tedio cuando la escena lo amerita, o te sacan alguna risa en situaciones muy particulares, o en general, un muy buen manejo de cada uno de los momentos. Para esto recomiendo escenas como la enmariguanada que Larry se pega en la casa de su vecina, donde con el sonido monótono, opaco y amplificado de un reproductor LP cuya aguja ya ha llegado hasta el final, y unos primeros planos desenfocados logran expresarte exactamente lo que él estaba viviendo en ese momento. La historia del Goy que tiene un mensaje en hebreo en sus dientes también es altamente recomendada, así como una de las escenas casi finales donde se empieza a resolver el asunto con la partida de su hermano hacia Canadá.

Y por supuesto, con un final muy de mi estilo, y tal vez muy del estilo de los Coen.

Les dejo el Trailer para su deleite, el cual es otra muestra de como se puede llegar hasta el desespero con el audio apropiado.


4 comentarios:

c1n1c4 dijo...

Suena bien, habrá que verla, ya era hora de algo diferente en la cartelera

Andrea dijo...

Altamente recomendada, nunca había visto algo de estos directores y quede super sorprenddida... te sca una sonrisa en un momento puntual y te deja pensando en diferentes cosas...

K-chu dijo...

Aayyy los Coen!! :)

kxi dijo...

aunque tiene unas escenas fantásticas y logra sacarte una que otra sonrisa (sobre todo con las pesadillas), yo esta vez difiero de Mauro, y la pondría un lunes. La película me pareció en su todo, tediosa. Y si alguna vez se le criticó al Vuelco del Cangrejo no concluir, ésta si que menos lo hace. En fin, nunca logró atraparme el hilo de la historia. Aunque debo decir que tiene unas escenas maravillosas, creo que le falta.