Puede que haga trampa al elegir como para este día una película que tiene 13 nominaciones al Óscar, entre ellas la de mejor película (sin contar las demás nominaciones que tiene por fuera de este galardón). Pero naaah. Los premios Oscar son unos premios de tipo político y comercial. Es decir que se compran. Cuando uno tiene un presupuesto elevado, incluye en la producción de la película, el lobby que hay que hacer para ser nominado. Y no importa si no se gana, sólo basta con ser nominado para que las ventas se incrementen. Yo lo pude ver un día después del estreno. Bastó con que se anunciara en el noticiero que la película estaba nominada y las filas el fin de semana fueron desesperantes. Sin embargo, los premios no son del todo un fraude, y los durante años, las películas ganadoras lo han demostrado. En esta caso, por ejemplo, tenemos una nominación a mejor película que estoy seguro (además porque lo oía en los comentarios de los asistentes) que el público apoya.
El curioso caso de Benjamin Button es la historia de un hombre que nace físicamente con el cuerpo de una persona que tiene aproximadamente 80 años y que en el transcurso de su vida en vez de envejecer, rejuvenece. Vaya. Simple. La imaginación al alcance del cine. Benjamin nace en 1918 y durante su vida podemos ver al estilo Forrest Gump cómo se recrea la historia norteamericana desde el punto de vista individual. La trama es sencilla, para el espectador, pero compleja para el personaje, quien ve todo al revés y no lo comprende claramente hasta que logra la madurez. Por su puesto, la gente que lo rodea tampoco lo comprende claramente. Tanto Brad Pitt, como Cate Blanchett interpretan unos personajes hermosos, con una suavidad y elegancia que no dan oportunidad de reparo a los espectadores.
Por otra parte, tanto la fotografía como el maquillaje me fascinaron. El segundo más, puesto, que acompañado de los adelantos tecnológicos computacionales (supongo) logran que Benjamin se vea tan viejo o tan joven como se quiera sin perder sus rasgos, sin perder su escencia. Igual pasa con Daisy, papel que interpreta Blanchett, pues se ve hermosa, en su juventud o en su vejez y los rasgos que logran capturar en sus diferentes etapas de la vida son realmente apreciables.
Finalmente quiero resaltar que esos rasgos que capturan en las diferentes etapas de la vida, no sólo son físicos. La vida de Benjamin transcurre en un ancianato, y los elementos que separan la vida de la muerte son constantemente retratados en los personajes. Con cierto humor, por parte del director (David Fincher, que es el mismo director de Seven y El Juego, películas que también me encantaron). Las relaciones interpersonales y el recurrente miedo a envejecer en el ser humano son el alimento de cada escena en esta película. Mejor dicho, cuando una película es tan completa se presta a ser discutida desde cualquier punto de vista como en el Aleph, y sale bien librada en la mayoría de esos puntos de vista, se merece estar nominada a mejor película. Recomedadísima.
"Puedes patear y ponerte rabioso, pero si el momento llega, no te queda más que aceptarlo!"
La verdad es que la aparición de esta película facilitó mi tributo a esta, muchas veces polémica, columna, de Macaco.
PD: La imagen es del libro sobre el cual se hizo la película de Scott Fitzgerald.
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miércoles, 4 de febrero de 2009
The curious case of Benjamin Button
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kxi
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Etiquetas: 3. Miércoles de Buen Cine, Benjamin Button, Brad Pitt, cine, kxi, mes de tributo
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