Hace meses me ví esta película en cine con un amigo y al salir, mientras bajábamos en el ascensor con un grupo de personas que venían del mismo sitio, uno de ellos resumió el sentimiento general sobre lo que habíamos presenciado: "Ve, y porqué fue que no nos vimos Shrek?". Tan clara fue la sentencia, que esta reseña me pareció innecesaria en su momento, permaneciendo en el borrador hasta hoy, en vista de que la crítica sigue alabando esta obra de Haneke, tal vez el director de cine alemán de mayor reconocimiento de nuestros días. Es por ello que; haciendo de tripas, corazón; realicé nuevamente el ejercicio de vérmela, esta vez solo, y con todos los sentidos puestos en ella.
¿Qué se puede obtener cuando se combina una buena sinopsis con un destacado director y además se le suma un par de reconocimientos como mejor película en certámenes como Cannes y los Golden Globes? Para este caso, lo mismo o un poco menos. Otra vez, tal y como me pasó ya en otra ocasión, una película se queda corta frente a las críticas hechas por fuentes reconocidas; quizás porque de nuevo, como si se estuviera frente a una mancha Rorschach, los ojos expertos imaginan más de lo que dilucidan. Porque es claro que a veces hay que leer entre líneas lo que se te pone en escena para llegar a lo sustancial, así como conocer un poco mejor el contexto histórico o político en el que se desarrolla todo, te permite confrontar la visión del director con los hechos. Sin embargo, en Das Weisse Band (2009) casi nada subyace tras lo evidente.
Es válido empezar por reconocer que el cine, así como lo ha hecho la literatura, se ha encargado de mostrarnos representaciones de algunos hechos históricos que hemos olvidado, parcial o por completo, de nuestras clases de ciencias sociales; ésto último es quizás porque la academia sigue empeñada en intentar hacernos memorizar fechas, sitios y nombres para cumplir con un currículo, en vez de darnos entender las razones de ser de los logros y fracasos de la humanidad. De cualquier forma, es imposible aprehender toda la historia del mundo, así incluso te vayas a dedicar tu vida plenamente a ello. Por otra parte, las versiones de los hechos suelen ser contadas por quienes posean el poder de los medios que los narran, sin importar lo que haya pasado.
Por lo anterior, adicional a mi gusto por las películas sobre conflictos armados, es gratificante poder apreciar las distintas visiones de un mismo conflicto; tal vez el más popular y atractivo para el cine ha sido la Segunda Guerra Mundial, donde se pueden conocer las perspectivas de otros de sus actores (Ej. Letters From Iwo Jima - 2006 -), historias reales poco o nunca contadas (Ej. Valkyrie - 2008 -) o ficciones, ya sean cercanas a la realidad, o tan descabelladas como entretenidas (Ej. Inglorious Basterds - 2009 -). El punto es que, curiosamente, la Primera Guerra Mundial no ha gozado de las misma popularidad para este medio, y aún menos los sucesos que conllevaron a este suceso.
La historia de Das Weisse Band se desarrolla en la aldea protestante de Eichwald, Alemania, durante los años previos al estallido de la Primera Guerra Mundial, lugar en el que empiezan a acontecer ciertos incidentes en contra de algunos de sus habitantes. El narrador de la historia, profesor de la escuela, cuenta los hechos en retrospectiva, según su conocimiento y sus sospechas de lo ocurrido; éstas involucran a varios de sus alumnos, quienes han sido educados en sus hogares bajo un sentido de la moral religiosa severo. Al final, a pesar de estar convencido de sus suposiciones, cae en la cuenta de que, más allá de tener o no razón, los habitantes no les interesa conocer la verdad; quizás por su crudeza, o quizás porque de alguna manera dan aval a estas acciones como un castigo merecido a quienes lo han recibido. Bajo esta descorazonadora realidad transcurren las dos horas y cuarto de duración, acentuada por un silencio y una monocromía permanente, que hacen que una aldea Amish parezca un centro recreativo.
En resumen, la historia puede ser interesante, pero no entretenida. A pesar de que en la cinta se busca dar ejemplo del sentimiento ultra nacionalista y reaccionario que, junto al asesinato del Archiduque Franz Ferdinand, detonaron la declaración de guerra de los Imperios Germánico y Astro-húngaro, queda la sensación de que la narración le debe enormemente al espectador; sobre todo por lo inexplicable de ciertas tomas eternas a un encuadre fijo; es un tiempo que sin duda pudo haber sido mejor aprovechado.
A Haneke hay que darle el mérito de tocar un tema tan delicado como éste, ya que es una crítica directa al fundamento de las estructuras sociales de su país para ese entonces. Aún así, la película adolece de ser lenta, estática, así sea ésta su intención. Es excluyente, porque no invita a conocer a quien no tiene idea, sino que comparte poco con los pocos que están en verdad involucrados con su contexto. Si alguno de ustedes ya la ha visto y quiere compartirnos su opinión, sea afín o contraria, están cordialmente invitados a hacerlo.
lunes, 24 de enero de 2011
Das Weisse Band (2009)
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lunes, 22 de junio de 2009
Gomorra (2008)
Varias veces se ha discernido, incluso aquí en el Manual, sobre el criterio que han tenido los jurados de la Academia para otorgar los controvertidos premios Oscar en sus contadas categorías. Por ejemplo, está la observación sobre cómo hay películas o directores muy buenos que han sido nominados para varios galardones o en numerosas ocasiones, respectivamente, para que al final no ganen nada; o lo hagan por méritos que no les corresponden. En ese sentido, esto nos ha impulsado en su momento a romper la marquesina que recubre lo comercial y elevarnos un poco para buscar las producciones ofertadas por festivales de cine alternativos, como son Cannes, Sundance o la Berlinale.
Paradójicamente, al confiar en el criterio de un jurado que se fija más en lo argumental, lo anecdótico o lo documental, hay ocasiones en donde se topa uno con películas que, por su carga de realismo social y detalle, se pasan de crudas o sencillamente son monótonas. Cabe indicar que tal vez la costumbre de ver o escuchar las atrocidades que se cometen en nuestro entorno a través de la dichosa media, en parte nos insensibiliza y hace que no nos impresione tanto la historia de una pareja de drogadictos que intercambia a su bebé por droga (L’Enfant [2005]), o la historia de un soldado que, atrincherado, ve caer a sus compañeros por el absurdo de demostrar la posición bélica de su país ante los demás (Beaufort [2007]). En el caso de Gomorra [2008], entiendo algunas razones por las cuales fue premiada, mas no las comparto, y es por ello que se reseña con la etiqueta del día lunes.
Según Martin Scorsese, es la película sobre mafia más franca e iluminadora que alguna vez haya visto. A mi parecer, el éxito de este género en el cine no ha estado en el concepto propio de la mafia, sino en la actitud y carácter de los mafiosos alrededor del mundo y las décadas (The Godfather, Scarface, Sonatine, Romanzo Criminale). Precisamente, por ser tan franca y representar hasta cierto punto cómo funciona hoy la maquinaria criminal napolitana; a través de historias paralelas sobre extorsión, narcotráfico, contrabando, e incluso violación de leyes ambientales; es que no se enfoca en desarrollar conflictos personales y se convierte en un cuarto con cuatro ventanas hacia la misma calle, mostrándonos realidades sociales tal y como son, aportando muy poco valor agregado, tanto técnico como artístico.
En adición, Gomorra tiene otro problema: es muy larga para lo que nos pretende contar. Dura casi dos horas y media, lo cual hace que en ciertos momentos a uno se le caiga la atención en la película por el letargo. Con un mejor trabajo de edición, se le hubiese podido quitar casi una hora de duración y haberla hecho más dinámica, por el estilo de Alejandro González I. Por otra parte, hay escenas en donde pareciera que no hubiese coordinación entre la intención del director de enfocar lo que es relevante para sí, y la atención del camarógrafo en ponerle interés a lo sucedido delante suyo.
Lastimosamente, muy pesar de la Palma que el público le otorgó en Cannes, al final uno siente que fueron más los minutos y minutos de atención derrochados que los momentos disfrutados. Hasta la paciencia de un buen cinéfilo tiene un límite, y si usted es de las personas que, por más que se le advirtió y se atrevió a intentarlo, no sobrevivió siquiera con el mensaje visual de Los Viajes Del Viento, es mejor que reserve su tiempo de cine para películas menos extensas, que contengan elementos que capten y mantengan su atención.
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jueves, 27 de noviembre de 2008
Circuitos cerrados de televisión que predicen el crimen
Reino Unido, 27 nov.
Los circuitos cerrados de televisión están un paso más cerca del concepto de ciencia ficción de Minority Report(1), mediante un sistema predictivo que está siendo instalado por primera vez en una ciudad británica.
Este sistema CCTV se ha implementado en diversos lugares de Portsmouth y ayudará oportunamente a predecir crímenes antes de que estos puedan llegar a ocurrir.
El concejo de la ciudad ha instalado esta red de cámaras 'inteligentes' que pueden alertar a un operador sobre comportamientos sospechosos.
El sistema es capaz de indicar sucesos 'inusuales' tales como un merodeador o un vehículo viajando a gran velocidad. Es entonces cuando éste alerta a los operadores del CCTV para que puedan ponerse al tanto de la situación y decidan si es necesario tomar cartas en el asunto.
Este sistema está siendo instalado para la vigilancia de áreas solitarias tales como parqueaderos, escaleras o corredores, así como algunas calles durante las horas nocturnas.
Lo anterior le permite a un operador monitorear más cámaras sin tener que vigilar cada pantalla simultáneamente.
"Aunque estamos lejos del concepto de Minority Report, éste es un paso que nos acerca", dijo Nick Hewinston, uno de los fabricantes de cámaras del sistema Smart CCTV.
"El sistema es capaz de alertarnos sobre algo que puede ser relevante, como un tipo dando vueltas por ahí o alguien corriendo. Sin embargo, lo que no puede decirse es si ese sujeto está esperando a su novia, o está a punto de cometer un crimen".
"Esto es lo que nos permite a los operadores realizar una interpretación humana y subjetiva, para poder responder de una manera apropiada".
"Su lenguaje de programación es capaz de filtrar toda aquella información sin importancia y alertar al operador de seguridad sobre asuntos de verdadera relevancia".
El sistema, el cual ha estado en funcionamiento en varias ciudades de Estados Unidos, como son Nueva York, Washington y Chicago, está siendo actualmente proporcionado a Portsmouth sin costo alguno.
(1) El actor Hollywoodense Tom Cruise fue protagonista la película Minority Report (Sentencia Previa), en la cual unos psíquicos predecían crímenes, de tal manera que la gente podía ser arrestada antes de cometer un delito.
Extraído y traducido de Sky News. Foto: Sky News.
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sábado, 27 de septiembre de 2008
Sobre El Derecho Al Pataleo
Hay a quienes les gusta poner quejas; también hay a quienes no, pero les gusta saber a quien ponérselas. Les gusta ser escuchados sin saber si al final, les han prestado atención. ¿En verdad se entiende a quién se le reclama y de qué manera?
En la medida en que cumplimos nuestros deberes como ciudadanos de un mismo pedazo de tierra, nos gusta exigir que nuestros derechos se hagan cumplir por parte de quienes funcionan para ello. Siendo así, ¿porqué cuándo alguna anomalía altera el orden social del que hacemos parte, la mente prefigura al principal gobernante de turno y a pensar si escogimos o no correctamente? ¿Acaso si se nos perdía un lapicero en el salón, pensábamos en la falta de presencia del rector dentro del colegio? ¿Si me he sentido sobrecargado de tareas con respecto a mi responsabilidad laboral, he pensado en qué tan desacertada ha sido la gestión del gerente? Ya que hacemos parte de diversos organismos sociales, temporal o permanentemente, estamos en la necesidad de conocer un poco cómo se conforman sus estructuras y, si nos queda tiempo, de qué se encargan cada una de sus partes.Nuestro ritmo de vida, acelerado según nuestros gustos u obligaciones, nos aparta casi siempre del conocimiento de la estructura política de nuestro país y sus instituciones. Desde la educación básica y media, quienes hemos contado con la oportunidad de aprovechar ese privilegio, hemos sido menospreciados con respecto al entendimiento y aplicabilidad de nuestras leyes, más que a su conocimiento. Los manuales de convivencia suelen ser tan poco asimilables que terminan interesándonos sólo para cuestiones financieras o disciplinarias de último momento; de igual manera, las clases de 'Constitución' o 'Democracia', bien intencionadas o no, terminan por volverse un insípido somnífero.
Pienso que el hecho de conocer la fecha, el sitio y quién promulgó nuestra Constitución no tiene hoy en día la relevancia que tiene entender quiénes y cómo estamos cobijados por su preámbulo. Esto debe hacer parte del día a día de la enseñanza de las Ciencias Sociales. Así como no necesito ser un ingeniero de sistemas para saber operar correctamente mi computador personal, no necesito ser abogado para saber distinguir correctamente entre las funciones de la Defensoría, la Veeduría y la Personería. Desde luego, esto resulta complicado exigirlo y hacerlo entender a quienes han venido educándose bajo los mismos parámetros.
El direccionamiento de la educación no debe promover la ignorancia pasiva, así como tampoco el adoctrinamiento ideológico. De acuerdo con ello, debemos ser consecuentes con que, hasta que esto cambie, nuestro campo de acción se encuentra en nuestro entorno, ilustrando a quienes estén al alcance, sean nuestros hijos, vecinos, amigos o lectores.
El pataleo se transforma en crítica constructiva en el momento en que investigamos y entendemos los fundamentos de nuestro reclamo y los dirigimos hacia las instancias que pueden llegar a hacerlos efectivos. No hay algo más peligroso para la irracionalidad de la sociedad que el poder del conocimiento y la tolerancia de sus integrantes. Pero más que eso, es el poder de la voluntad y la perseverancia de cada individuo a querer aprenderlo.
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sábado, 19 de abril de 2008
¡¡¡¿¿¿La ley del embudo no???!!!
"¡¡¡Claaaaro!!! ¡¡¡¿¿¿la ley del embudo no???!!!" Así, con triple admiración y triple interrogación me decía en ocasiones mi madre, en ocasiones mi abuela cuando era niño y abusaba de mi poder de hermano mayor contra mi hermanito (en ese entonces, ahora es más grande que yo).
Inteligentemente, y pensando en mi supervivencia no preguntaba a qué se refería esa frase que entonces no entendía, pues sentía que hacer preguntas en el momento de ira en que se me decía esa frase podría ocasionar algo más que un regaño, tal vez pasar al castigo físico. Y yo apreciaba mucho (y aún lo hago) mi integridad.
Sólo cuando estuve un poco más grande y perdí el miedo al castigo físico me atreví a preguntar. "¿Qué quieren decir con la ley del embudo?" (y es curioso como los padres creen que usando frases populares que generalmente son metafóricas o análogas a otras situaciones un niño puede entender el regaño) - pregunté yo un día -. "Pues que la parte más gorda para ti, y la más flaca para tu hermano" - contestó mi mamá-. O sea que siempre me aprovechaba, a mi conveniencia de tomar la tajada más gorda. Que siempre abusaba del poder que tenía. Que cuando se trataba de él, él tenía que tolerar toda molestia, pero cuando se trataba de mí, yo no tenía que hacerlo igual. Y claro, otro montón de derivaciones del dicho, que hasta ahora lo único que tenía claro es que me ponía a mí en la parte del embudo de arriba disfrutando de todo la sustancia, mientras el otro a gotas esperaba que yo la aprovechara toda y se la fuera soltando de a poquitos.
Bueno, hoy, varios años después, algunos regaños, algunas palizas (que en el momento justo y en la adecuada proporción, no son malas), más maduro y analítico, menos egoísta y pensando en que la sociedad es uno y no una aglutinación de individuos. Pienso que si la gente usara menos la ley del embudo, que yo le llamo ahora "la ley de la conveniencia" o "ley del ni güevón que yo fuera", nos iría mejor. Es un poco utópico solicitarle al prójimo que piense en el prójimo, pero no conozco otra forma de subsistencia. La verdad es que vivo asombrado cómo el ser humano ha sobrevivido en el planeta tantos años, usufructuando sus recursos, depredando todo, incluyéndose a él mismo y pensando sólo individualmente (cada vez que alguien hace una conceptualización que implique pensar colectivamente y la intenta aplicar, la solución a este "inconveniente acto" para algunos ha sido matarlo).
Constantemente me encuentro con personas tan prestas a juzgar (cuando no saben lo complicado que eso es y la responsabilidad que implica) a los demás y tan poco dispuestas a ser juzgadas. "Uich! Si vieron cómo Rodríguez llega tan tarde al trabajo?" - Dice alguien, que constantemente llega más tarde que Rodríguez, o que llega temprano pero que se la pasa el día en Internet, en vez de trabajando. "¡Es que las motos son lo peor!" - Dice otra que no tiene el peligro de caerse y matarse mientras se transporta a su casa volándose todos los semáforos y echándole el carro encima a cuanto motociclista ve. "¡Es que deberían prohibir todas las motos!" - Añade sin pensar, en que económicamente no todos pueden tener carros, y estúpidamente ignorando que si todos los tuvieran, ella perdería el estatus que cree tener y la ciudad sería imposible de transitar. "A mí no me importa que mi camioneta contamine más, o que ocupe más espacio. Yo la quiero porque así nadie se me puede atravesar y yo impongo las condiciones. Además, si la puedo pagar, qué me importan los demás y el medio ambiente" - Completa el cuadro, otro que tiene la típica actitud de traqueto de pueblo. "Es el colmo que esa vieja se acueste con ese tipo por obtener una mejor posición" - Alegan un par de compañeros que no tienen la capacidad de hacer lo mismo, pero que si la tuvieran también lo harían. "Es el colmo la mogitatería de los que me critican por acostarme con alguien que me va a dar poder" - Piensa la dama que criticaban los otros dos, en vez de ganárse su posición en las mismas condiciones que los demás. Y así podría seguir con infinidad de ejemplos.
Entre ellos, y por incluir un tema político que causa escosor a ver si se arrima la gente por acá, están los Uribistas. Perplejo me quedo como ellos entendieron muy bien la ley de la conveniencia y sin importar que no se esté construyendo una sociedad sostenible, ahora que se sienten protegidos no sólo critican, sino que atacan a cualquiera que quiera establecer posiciones democráticas de participación. Toda opinión ajena a quienes se encuentran en la parte superior del embudo hay que erradicarla (ellos se creen ahí porque nunca han escuchado una plenaria del Senado y porque no tienen ni idea cómo están vulnerando sus derechos. Ellos se creen representados por otros uribistas que sólo piensan en ellos mismos). "No nos conviene que esa gente opine". "Matemos a todo aquel que esté en contra de nuestras ideas." "Justifiquemos todo acto de crueldad en pro del fin bonito que buscamos. Una sociedad linda de gente linda que pueda ir a Cartagena en carro." "Los pobres que se mueran porque todos son unos guerrilleros tira piedras." Y así, y así, y así, también podría seguir.
El punto, es que mientras se esté del lado del embudo de arriba nadie hará nada por cortar la boca del embudo para que la sustancia pase por todos en iguales proporciones. Y el que está abajo pues no tiene tampoco mucho por hacer (carece de poder, y muchas veces ni siquiera sabe que arriba hay más sustancia, cree que la que le llega es toda la que hay). ¡Qué abuso!
Y sinceramente, yo lo que siento, es que cae tanta sustancia sobre la parte gorda del embudo, que ya no se está pudiendo contener. Y cae tanta que el embudo se balancea de lado a lado. Y cae tanta que cuando lo voltee, por la boca pequeña del embudo con podrá pasar ni siquiera la cantidad de sustancia que le llega ahora a los de abajo. Y cuando se voltee, ¡todos, dentro del embudo, sin suficiente sustancia estaremos igual de cagados!
PS: Y bien, si me preguntan, yo me siento del lado gordo del embudo y aún así escribo esto. Es que de verdad no quiero que el embudo se de vuelta y me caiga al fondo donde está la mierda que yo mismo he tirado.
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kxi
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