Mostrando entradas con la etiqueta hombre. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta hombre. Mostrar todas las entradas

jueves, 24 de noviembre de 2011

Como si fuera un...


Esta semana me llegó este correo de Iank, diciéndome que quería tener su propio Aleph. Por supuesto, al ser los Jueves del Aleph un espacio lleno de los más variopintos puntos de vista, es algo perfectamente razonable. Pero por lo mismo, me tomé el atrevimiento (sin consultarle a Iank) de “complementar” sus propias interpretaciones, con algunos comentarios míos, que como este texto, estarán en azul. Iank, espero no te incomode. Les dejo el Aleph de Iank:






Yo yo yo yo quiero un aleph

Sé que esto es cosa de Z pero yo quisiera hacer mi propio Aleph. Bueno, esta es la cosa, navegando por la google + me encontré con esta célebre serie de frases, de las cuales voy a hacer algunos comentarios sobre sus significado y además hacer otras posibles adiciones y comparaciones. Pero no mas preámbulo, he aquí el conjunto de frases:

Trata la religión como si fuera tu pene


• Está bien tenerlo. (ni que lo digas)
• Está bien estar orgulloso de él. (y yo que creí que era la modestia la que nos llevaría al cielo)
• No está bien enseñarle la tuya a todo el mundo (esto se aprende a las malas)
• No está bien tratar de metérselo a la fuerza a los demás. (nah, por la fuerza, que pereza)

Yo además añadiría


• No exageres sobre el tuyo que te vas a ver desesperado (¿cómo era?, el que muestra el hambre… no reza)

Bueno además funciona con otras cosas por ejemplo:

Trata los productos de Apple como si fueran tu pene


• Está bien tenerlo (ni que lo digas)
• Está bien estar orgulloso de él. (inevitable)
• No está bien enseñarle la tuya a todo el mundo (igual, gran cantidad de personas lo querrán ver)
• No está bien tratar de metérselo a la fuerza a los demás (por supuesto, es solo para quien esté interesado)
• No exageres sobre el tuyo que te vas a ver desesperado (además, casi nunca es necesario)

Pero yo que soy feminista no podría excluir al otro género de esta discusión así que en un momento escribí esta versión (yo opino del feminismo lo mismo que del machismo.. pero bue)

Mujer trata la religión como si fuera un pene


• Disfruta de la que tienes a la mano (aunque puedes encontrar en internet información sobre las otras… benchmarking que llaman)
• Trátala con cuidado y respeto (mientras respeto no sea creer sin ver…)
• Si no tienes una a la mano pues no andes diciendo que todas son malas (aunque la verdad, casi)
• No te llenes la boca con ella te puedes ahogar (¿Cómo? Pero si no hay nada mejor que una mujer con la “palabra” del “señor” en sus bocas).
• No andes manoseando todas las que te encuentras (aunque puedes hacer cortas investigaciones de campo, por aquello de apoyar el benchmarking)
• Si deseas herir profundamente al otro pues lastímala severamente (de antemano advierto, es una jugada sucia tratar de dañar una “religión” para lastimar a alguien. Efectivo, pero te irás al infierno).

Pero desde una perspectiva freudiana, ¿estaría yo en mi condición masculina centrándome en el complejo de castración? y dejando todo el poder en el símbolo masculino ¿tan obtuso seria mi pensamiento? Así que con mucho esfuerzo trate de ponerme en el lugar del otro (en este caso de la otra) y escribí esta posición

Mujer trata la religión como si fuera tu vagina


• Está bien tenerla (ni que lo digas)
• Está bien sentirse orgullosa de ella (especialmente cuando descubres todo el poder que conlleva)
• No está bien enseñársela a todo el mundo (pues… definir lo bueno y lo malo es algo complejo)
• Está bien que invites a cuantos quieras a pasar a conocerla. Momento, bueno siempre que sea con respeto y sin imposiciones (para apoyar el benchmarking de los demás, imagino)
• No está bien restregarle la falta de una a todo el mundo, que la gente es sensible (restregar, sí; la falta, no).
• No la uses para ofrecer algo que no puedes cumplir (como dar la tierra prometida o algo así). (pues, aunque la tierra prometida no sea lo que esperas, de que la da, la da).

Bueno esta charla da para despotricar de religión, sexo, genero, machismo y demás temas deliciosos, solo quisiera que la audiencia del manual fuera mayor, pero de seguro nos divertiremos los 2 o 3 que aun lo leemos ya saben la mecánica del Aleph escriban sus propias interpretaciones.

Iank, lamento decepcionarte, pero cuando nombre a nuestros dos lectores, tu eras uno de ellos, pero bueno. Yo hago mi aporte de forma anticipada:

Trata tu moral como si fuera tu pene.


• Está bien tenerlo. (generalmente)
• Está bien estar orgulloso de él (sin exagerar)
• No está bien enseñarle la tuya a todo el mundo (que pueden abusar)
• No está bien tratar de metérselo a la fuerza a los demás (definitivamente)
• No es necesario que lo uses todo el tiempo

Mujer, trata tus sueños como si fueran penes.


• Está bien tener varios
• Está bien estar orgullosa de ellos.
• No está bien contar cuales son a todo el mundo
• Se cuidadosa cuando vayas a juntar más de uno al tiempo.
• No exageres sobre cuántos tienes, siempre se puede asumir que tienes más.

Continuar leyendo!

jueves, 4 de marzo de 2010

Que nos diferencia entre hombres y mujeres?

Solo para agregarle leña al fuego eterno de esta discusión (y no tener que hablar de la parte hormonal o fisiológica que realmente nos diferencia), estas dos imágenes que muestran de una manera clara (y distinta) el porque los hombres y las mujeres no tendremos nunca la misma visión de las cosas (ambas vistas en No lo puedo creer).

Yo siempre he creído que solo existen 7 colores, y eso porque me lo repitieron hasta el cansancio en la guardería, si no, solo serían 3.



En relaidad, así de fácil es encender a un hombre.... a una mujer, pff



Y como hoy es Jueves del Aleph, pongan los enlaces a las imágenes que representan mejor esta diferencia

Continuar leyendo!

jueves, 11 de febrero de 2010

¿Que no me metan que en donde?

Hola queridos lectores. Como se dieron cuenta, los responsables de este blog salieron a vacaciones tras una decisión que tomó un largo debate y complicadas deliberaciones (que cada uno debió haber hecho con su almohada y sin contárnoslo mutuamente). Pero es una alegría estar aquí de nuevo, con este, mi primer post de este año, y como el 4to entre todos los que escribimos, en el cual trataré de traer un poco de lo más básico que ha sido Los Jueves del Aleph, más un poco de lo más básico que tiene el ser humano dentro de sí.

Hace relativamente poco me vi una película que tenía en mi torre de películas pendientes desde hace varios meses, la sonada película “La Teta Asustada”, de la directora Peruana Claudia Llosa. La Teta Asustada, según logré rescatar del inicio de la película, es una “enfermedad” conocida entre cierta población, donde se asegura que si cuando una mujer embarazada tiene un trauma muy fuerte, como una violación, el “susto” generado por esto se trasmite al bebé, especialmente en el momento de la lactancia (te lo pasan desde la teta), y el niño va a ser asustadizo el resto de su vida.

Una de las preguntas que al parecer se hizo la protagonista de la película, y que será el tema de este Aleph, será ¿qué podría hacer una mujer para no ser violada? Es un tema que podría ser delicado, y que lo tomaré del modo más liviano e intrascendente aquí.

Cuando vi análisis de riesgos en la universidad, me enseñaron que había tres frentes que se deben evaluar, y se debían tratar en este orden en la medida de lo posible: el emisor, el medio y el recepto. Así que seamos juiciosos y sigamos ese orden.

Para evaluar al emisor, una primera opción podría ser eliminar todos los órganos sexuales masculinos del planeta. No tengo idea como lo lograrían, pero tendría que ser por la fuerza (ya que por convencimiento estoy seguro que no lo lograría). Habría que evaluar si eso si responde la pregunta, por lo que habría que entender que es violación.

Según la Wikipedía, “Por violación se entiende el acto de forzar a tener relaciones sexuales con otra persona sin su consentimiento”. La misma define “La relación sexual, es el conjunto de comportamientos eróticos que realizan dos o más seres”. Desde ese punto de vista, podría haber relación sexual sin penes, por lo que podría haber violación a pesar de la primera opción.

Pero según la RAE, la violación es la “acción o efecto de violar”, y en esta misma, una de las definiciones de violar es “Tener acceso carnal con alguien en contra de su voluntad”. Ya que la RAE no define “acceso carnal”, me apoyé en el SIJU colombiano el cual dicta que acceso carnal es “todo hecho en virtud del cual el órgano genital de una de las personas (sujeto activo o pasivo) es introducido en el cuerpo de la otra, por vía normal o anormal, en tal forma que haga posible el coito o un equivalente anormal de él”. Desde este punto de vista, la opción uno SI eliminaría la violación, ya que sin órgano genital no podría haber acceso carnal.

No estoy muy seguro, creo que si se eliminaría la violación, lo que no garantiza eliminar el abuso. Pero habría que entrar a evaluar todas las consecuencias de esto. Al nivel de avance que tenemos, esto no garantiza el fin de la especie, no creo que vuelva imposible la procreación, solo mas difícil, más costoso y menos divertido. Pero si creería que un gran porcentaje de la población, tanto masculina como femenina, decidiría que bajo esa circunstancia no le desearía seguir viviendo. Además, si la pregunta se la está haciendo una mujer puntual, esto es definitivamente irrealizable.

Una segunda opción sería crear un aerosol o alguna droga de fácil suministro, que en el momento de ser utilizada, le quite todo el deseo al hombre, volviéndolo flácidamente incapaz de realizar la violación así como sin el deseo de hacerlo. No tengo idea si esto existe, pero sería un arma peligrosísima en las “manos” equivocadas.

Evaluar el medio me resulta algo complejo, ya que en el momento de la violación la distancia física entre emisor y cliente es virtualmente inexistente, por lo que me gustaría que me ayudaran con esto. Pero se me ocurre una tercera opción, y es que en el momento de la violación la chica diga “tu, métemelo ya”. En el momento que ya no es contra su voluntad, pues según las definiciones ya deja de ser violación. Tal vez no se evite el acceso carnal, pero la violación fue violada. Aunque, incluso, en algunos casos podría pasar que con este cambio de roles, el violador se aburra y deje las cosas sin terminar.

Ahora solo nos falta evaluar el receptor. Podrían haber varias opciones, como un calzon de castidad, o encerrarse en un “Panic Room” por el resto de la vida, pero en aras de no alargar mas este artículo, me inclinaré porque mi cuarta y última opción sea justamente la usada por la chica de La Teta Asustada. Para los que no se lo han visto, la opción que esta tomó (y con esto no les daño la película, porque se sabe desde el principio) es introducirse una papa, ya que esta impediría físicamente la entrada de nada mas, y adicionalmente generaría un aspecto tan desagradable que en realidad nadie desearía sembrar algo diferente en ese campo. Como beneficio adicional, se aclara que debido a que está en un ambiente cálido y húmedo, se puede adquirir el hobie de estar “podando” todas las raíces que constantemente estarán creciendo y saliendo por ahí.

Como quinta opción (fuera de programa) traigo una idea adicional. Como ya vimos, violación viene de violar, pero la RAE también define violar como un “sitio plantado de violetas”. Así que si una chica no quiere que la violen, puede simplemente revisar que la persona que se le acerque no traiga violetas o sus semillas, porque la podría violar haciendo un violar en ella.

¿Alguna sugerencia para el emisor, el medio o el receptor?

Continuar leyendo!

jueves, 10 de diciembre de 2009

Utilice el cojín del asiento como Salvavidas

Esta frase que estaba en el asiento del avión en que fui el fin de semana anterior a Gorgona (si, tenía que sacar una excusa para poder chicanear que estuve allá de nuevo, completando lo que prometía el título de otro post), me causó mucha curiosidad.

Claro, en este caso es porque era un avión muy pequeño, y en vez de dar chalecos lo que recomiendan es que los pasajeros “abracen” el cojín mientras flotan hasta llegar a alguna remota y paradisiaca isla. Y ¿por qué lo traje para un Jueves del Aleph?, es sencillo, porque me llevó a pensar todas las cosas que podamos usar como salvavidas de acuerdo a las circunstancias en la que nos encontramos. Así que vamos a analizar un poco esos “salvavidas” que podríamos utilizar de acuerdo a diferentes circunstancias.

Pero para eso, definamos primero la palabra “salvavidas”: aquella cosa que te permite “flotar” fuera de aquello que podría “ahogarte” (literal o figurativamente).

¿Les gusta mi definición?, teniendo en mente eso, miremos cuales son posibles salvavidas, aunque será importante ver en que es que nos estaríamos ahogando:

Primero, si vas en un avión grande, el “salvavidas” que podrías tener, es uno autoinflable, con pito y luz, bonito para llevárselo a casa aunque no sirva de nada allá.

Segundo, si vas en un avión pequeño, como ya lo dijimos, podrías simplemente abrazarte a tu cojín el cual pasó las pruebas de flotabilidad.

Tercero, si vas en una lancha, el salvavidas que te pondrán es de icopor, cubierto de tela de colores y unas correítas para que te sientas seguro con ellos.

Si eres rescatista, posiblemente te hayan enseñado a hacer un salvavidas con tus propios Jeans (el cual, por supuesto, es muy posible que no tenga ni silbato ni lucecita).

Estos eran para posibilidades de caer a un gran rio, o al mar. Pero si estás de paseo, digamos en una piscina, es posible que encuentres muchos tipos de “salvavidas” en los niños, con forma de pato, de brasaletes, de espaguetis gigantes, de aviones, de camas… en fin, las posibilidades son infinitas y coloridas.

Ahora, que pasa cuando no es en una gran masa de agua en la que te estás ahogando.

Muchas personas se empiezan a ahogar en sus penas. Habría que ver el tipo de pena en que te estás ahogando.

Si la pena que te ahoga es de dinero, es muy común que lo que se haga sea “gastar dinero” en salvavidas líquidos (irónicamente), usualmente con altos contenidos de alcohol. Los cazadores de mitos han revelado que esto en realidad no te salva de estas penas, pero muchos obstinados lo siguen intentando.

El otro salvavidas en penas de dinero suelen ser los amigos. Este, a cambio del anterior, demuestra que si te salva la vida de ahogarte en dichas penas, aunque es altamente probable que luego te vuelvas a caer del bote en una pena mayor, que incluye la decepción de tu amigo y la pérdida de este, sin el desaparecimiento de la deuda, que es la misma (o mayor) pero con otro destinatario. No se preocupen, la experiencia también dice que aunque se pierde al amigo para toda la vida, es altamente probable que no te toque pagar la deuda.

Hay varios salvavidas más para ese tipo de pena. Uno puede ser entrar en actos “socialmente inaceptados” como apropiarte sin permiso del dinero de otros para pagar tu deuda. La verdad es que eso solo hace un trueque, de cambiar dinero por tranquilidad, en algunos casos, o por tiempo en prisión, en otros. Desafortunadamente las pruebas prácticas también han demostrado que en algunos casos este salvavidas ha resultado realmente efectivo para la persona a corto plazo, pero sumerge a la sociedad en un ahogo para el cual no hay salvavidas suficientemente grande, y cada vez las cosas se ponen más desagradables.

Pero bueno, probemos otro tipo de penas. Uno se puede ahogar en penas “físicas” como el haberte accidentado o contar con alguna enfermedad crónica. Muchos de los salvavidas utilizados en estos casos son químicos, y pueden venir en forma de pastillas, o de ampolletas o incluso de cremas. Pero también hay un gran componente de psicológico que acompaña esto, y que para los que han visto Dr. House podrán ver como un fuerte dolor en la pierna lo lleva a aferrarse a tres salvavidas, unas pastas, a resolver enigmas, y a hacer la vida de la gente lo más miserable posible.

Esta pena se que se le puede hacer un análisis mucho más profundo, pero esto ya está quedando largo y falta una pena bastante obvia, y para la cual se suelen buscar salvavidas desesperadamente. Son las penas del corazón. Cuando es una pena del corazón la que te aflige, una vez más los salvavidas pueden ser variados.

Un salvavidas puede ser, nuevamente, líquido y con alto contenido de alcohol. Este es sumamente común en estos casos, pero eso solo resulta siendo efectivo para terminar diciendo cosas del estilo “mátame tuza que el amor no pudo”, o para terminar llamando al causante de la pena a horas inapropiadas para decirle cosas que en realidad no te hacen ningún bien ni a ti ni a la otra persona.

Los amigos vuelven a aparecer como salvavidas (suelen ser salvavidas en casi todas las circunstancias, así que hazte suficientes amigos por si los vas quemando), y así fuera solo como apoyo, suelen ser un excelente salvavidas que te ayuda a mantenerte a flote, donde hay algo de aire para respirar, mientras se llega a una orilla tranquila. Claro, si tus amigos son como los míos (o como yo), posiblemente aprovecharan también para burlarse, o decirte lo idiota que sos y lo mas que actuaste, pero no te preocupes, es solo una estrategia para darte oxígeno.

Otro salvavidas muy utilizado es buscar a otra persona para satisfacer “carnalmente” lo que se perdió sentimentalmente. Esta es una solución a cortísimo plazo, pero no deja de ser una satisfactorio y efectivo salvavidas que permite que no te hundas en la desesperación hasta que recuerdas como flotar por tus medios.

En fin, siento que me estoy quedando cortísimo en el análisis, que tal si alguien me ayuda a ampliar algunos puntos más. ¿Qué salvavidas has usado últimamente, hayan sido efectivos o no? Una amiga me dijo que en estos días había usado todos los que había podido infructuosamente, y prefirió ir a la deriva. Algo le debe haber servido porque justo en ese momento estaba saliendo de uno de los famosos bloqueos de escritor.

Continuar leyendo!

sábado, 3 de octubre de 2009

FÊMINA DOMUS. Cortometraje

Bueno, me encontré por ahí este corto. Puedo decir que es interesante, simple, pero entretenida la idea. Moveré algunos contactos a ver si la ponemos en marcha.

Les dejo el corto.



Del corto, lo que dice en tutubo es: Cortometraje ganador de la VII edicion del festival Notodofilmfest en la seccion "una peli de Jose Luis Borau". Inspirado en un pie de acto del mismo director y guionista.

Continuar leyendo!

miércoles, 12 de agosto de 2009

There Will Be Blood (2007)

Hace un par de fines de semana pretendí ponerme al día con tantas buenas películas que, entre grandes clásicos y medianos éxitos actuales, se le suelen ir quedando a uno pendientes en el 'playlist', con la promesa semi-automática: "Hey, esa ya me han dicho que es buena. Seguro me la voy a ver la próxima vez". Esto, sumado a no perder la costumbre sana de salir a alquilar (la cual disfruto muchísimo), me permitió hacer la siguiente selección: Juno, I'm Not There, y la afortunada ganadora de esta reseña, There Will Be Blood.

Desde que vi el tráiler de esta película, la cual en Latinoamérica fue conocida también ocurrentemente como Petróleo Sangriento o Pozos De Ambición, me sentí atraído por la ambientación y el contexto, puesto que el género western me gusta, y más aún cuando tiene un trasfondo histórico explicativo, no necesariamente didáctico, a lo cual si casi que le huyo.

Como aspecto importante para destacar, de los tres importantes premios Óscar para los que esta película fue nominada, Daniel Day – Lewis obtuvo el de Mejor Actor Principal. Aunque merecido, no es más que el reconocimiento tardío a través de una actuación que sustrae apenas lo mejor de su personaje 'The Butcher' de Gangs Of New York (2002). La manera como Daniel Plainview, este autodenominado oil-man respira, repta, nada, galopa y ataca en cada ambiente es fenomenal. En la cuesta hacia abajo de su cordura, cuando su éxito es cada vez mayor pero menos aprehensible, Daniel atenta contra sus creencias y sus afectos de manera delirante, sumando amores con odios, llevándolo todo hacia una destrucción en la que parece encontrar esa tranquilidad que ha buscado. En adición, vale la pena nombrar también a Paul Dano, una joven promesa estadounidense de la actuación, a quien hasta ahora todos los papeles que le he visto representar, complejos o sencillos, le han quedado muy bien representados.

Por otra parte, la dirección de Paul Thomas Anderson acierta en la puesta en escena de la mayor parte de los pasajes de la película, destacando por ejemplo la continuidad de la escena en la torre petrolífera, donde se accidenta el hijo del protagonista: la cámara sigue de cerca a Daniel con su hijo en brazos, sin perder detalle de lo que ocurre en el entorno, como si se estuviese registrando un desastre natural verdadero, acompañado de una música exasperante, pero indicada. Además, la escena final es una confrontación casi claustrofóbica, con tomas de planos cerrados y estáticos, y con una musicalización de cierre que recuerdan a la adaptación de Barry Lyndon de Kubrick.

A pesar de sus casi dos horas y media de duración, There Will Be Blood no deja de ser llamativa y no requiere un nivel superior de atención a los detalles argumentales, así que pueden tener este drama biográfico al alcance de sus opciones para la próxima ida a la video tienda.

Continuar leyendo!

sábado, 13 de junio de 2009

Con mirada de artista

A principios de este año, mientras buscábamos dar valor adicional a la callada quietud de los días ociosos, un amigo y yo estuvimos conversando sobre las interpretaciones surgidas durante nuestra visita al pasado Salón Nacional de Artistas. Fue entonces cuando, proponiéndole la idea de practicar un sencillo ejercicio de creatividad literaria que había aprendido en la universidad, surgieron unas cuantas producciones interesantes. Para su degustación y crítica, hoy les comparto una de ellas:

Con mirada de artista

Como asomar la cabeza hacia el cielo a través de una nube de alfileres fue su despertar dicha mañana, semejante a otras numerosas mañanas de domingo que habían martirizado gustosas su cerebro, reprochándole por haber empinado de nuevo el codo más de la cuenta. El calor de un incidente rayo de sol sobre su brazo así como el roce de la ondulante cortina sobre sus dedos extendidos pusieron en marcha su reloj consciente del nuevo día. Mientras Henry se desperezaba, la humedad adherente de su espalda contra su sábana confirmaba la llegada del verano; echando su cabeza hacia atrás, percibió la ausencia entre las partículas de polvo flotantes en el cuarto de ese olor femenino penetrante legado por una noche de sexo fortuito y convencional, lo cual sacudía en parte la penumbra sobre los hechos recientes. Al parecer será uno de esos desayunos con menos huevos en la sartén y más café en mi taza, pensó. Sonriendo con vaguedad ante esta idea, se incorporó de su cama con dificultad.

Henry arrastró descalzo sus pies entre el caos que yacía sobre el suelo maldiciendo la necesidad de tener que llamar a la señora Delgado antes del mediodía para que no se comprometiera con la limpieza de un apartamento diferente al suyo. Aquel mar entretejido de bocetos, botellas vacías, video casetes, periódicos y yeso sería insoportable durante la semana siguiente; considerando la creciente actitud neurótica de su agente, era indispensable la presencia del aseo y el orden en su estudio para lograr engendrar algo relativamente bello, al menos para cerrarle la boca a esa frígida ojirasgada por un rato, mientras durase la bienal.

Solía prometerse a si mismo conseguirse otra persona menos fastidiosa para hacerle la limpieza, recordando al instante que, siendo ésta hermana de su casera, era una ventaja menor, dado el acuerdo implícito que le permitía atrasarse con el pago de la renta por unos cuantos días. Lo que no lograba ser cubierto por dicho costo era la forma como ella se detenía a posar su mirada con extrañeza durante minutos incontables sobre sus esculturas para luego preguntarle con indiscreción, como quien parece desentenderse del asunto, sobre su creencia en dios, si era conservador o apartidista, si había querido estudiar algo más provechoso, si había pensado en volver a casarse pronto, entre otras tantas particularidades absurdas que adoctrinaban el mundo reducido en el que pastaban ella y su rebaño de familiares y amigas, que le rodeaban y ejemplificaban cada una de sus bienintencionadas apreciaciones. Empero, Henry debía admitir que a ratos lo entretenía escuchar su rumiante voz; incluso eso le permitía encontrar una manera de trabajar mejor, obligándolo a ensordecerse y poder concentrarse con plenitud en el punto de partida para sus concepciones.

Sin embargo, Henry hoy luce malhumorado. El malestar que le produce la resaca es continuo y el golpeteo constante en el lado izquierdo de su cabeza le recuerda el impacto que su mazo aplica sobre la amorfa masa de yeso y arcilla que está por cobrar vida entre sus dedos. Henry termina su desayuno y se traga de un solo viaje tres analgésicos con media taza de su acostumbrado café cargado; sospecha que pondrá a navegar su estómago en mar de leva, pero ahora le importa un bledo. Lo necesitaba. Por el momento, hay que recoger el periódico y la correspondencia del buzón privado, sacar las bolsas y demás de la cajuela del auto y, si le queda tiempo, llevar el auto a lavar más tarde, aunque es posible que no se anime a hacerlo.

Según Henry, los domingos siempre le han parecido los mejores días de la semana para consolidar una obra. Es ese tipo de días en que la inspiración te agarra por los hombros y te arroja al suelo a componer tu obra, a desarrollarla trazo por trazo; doblega tu voluntad de querer hacer algo distinto e invita a tu orgullo a apuntarle con un arma, de manera que no te queda más remedio que ceder a sus demandas y a vivir en carne propia los caprichos de la vena artística. Habiendo asimilado esto una vez más, Henry se dirige hacia la puerta, toma sus llaves y los lentes de sol Police del recibidor de la entrada y sale hacia el pasillo alfombrado cuya tibieza esculca entre los dedos de sus pies, haciéndolos reclamar una ducha helada y el final pronto de este verano rojo que intensifica la naturaleza orgánica de los olores y adormece otro poco las ya apesadumbradas conciencias.

Mientras va hacia la planta baja, Henry piensa sobre la conveniencia de mudarse a una ciudad de permanente frío. Advierte que la capital estaría bien, y hasta podría servirle para encontrar nuevos elementos de composición para darle forma a sus engendros, como los suele llamar su agente. La sonrisa se asoma por un rato a su semblante, mientras mete la factura del gas dentro del bolsillo de su pantalón de pijama y antepone con tiempo a su rostro el grueso fajo de hojas de su periódico, como quien teme el destello dominical que el nuevo día se dispone a posar sobre su torso desnudo y lampiño.

Aspersores a tope, niños jugando a riesgo entre la banqueta y la calle y el zumbido característico de los insectos que se resisten a abandonar la primavera, fastidian a Henry y a su latente mal humor, cuyo dolor ahora ha adquirido el sonido y el color que debe tener el infierno. Es por ello que arrastra de inmediato sus pies sobre el asfalto reverberante para sumergirlos entre el césped recién mojado del antejardín del edificio; un pequeño placer que apaga por el momento el suplicio veraniego del cual suele escapar año tras año, yendo de viaje a la finca que otrora perteneció a sus padres y que se había convertido en su cuartel de refugio, donde analizaba sus aciertos e infortunios, mientras refrigeraba mente y cuerpo para actuar con destreza durante otra temporada. La calma y la precisión habían sido los garantes de su éxito mediano como escultor, así como de su continuidad. A pesar de ello, este año no necesitó viajar; ya tenía la madera suficiente para encender la llama.

Henry, algo encartado entre su maletín de herramientas y un par de bolsas negras, cerró con dificultad la cajuela de su Taurus, para observar entonces por un instante jugar a los niños de enfrente con los patines que posiblemente les habían regalado la navidad pasada, disfrutando sus vacaciones, madrugando a percibir los tesoros banales que el verano y su fecunda policromía ofrecían por tan corto tiempo, antes de que el otoño llegase a hundirlos de un soplo bajo las olas de los meses de estudio. Se mofó de este absurdo, mientras giraba sobre sí mismo y al tiempo veía elevarse sus pies por encima de la altura del capó de su auto, al momento en que su cabeza retumbaba contra la tierra húmeda y las bolsas caían a su alrededor. El sol entonces, con odio inconsciente, se dejó posar sobre su rostro ahora semiprotegido, haciéndole proferir una sonora maldición que encontró pronta respuesta en las risas infantiles de quienes habían alcanzado a presenciar tan ridículo percance. Colérico, aunque prontamente resignado, Henry se colocó de nuevo sus gafas, recogió sus bolsas y su maletín con una mano, mientras que con la otra recogía la factura del gas, el llavero y ese ojo que yacía junto a la cerca de madera, en medio de aquel trío de enormes girasoles que una abeja merodeaba, despistada por el impacto.

Una vez dentro de su apartamento, el agua fría de la ducha, tan reconfortante e inclemente a la vez, recompuso el buen humor de Henry y lo reconcilió con sus cinco sentidos, orientándolo hacia su trabajo; hacia lo que mejor sabía hacer y disfrutaba tanto. Sus críticos habían sido implacables los primeros años, para luego ser sorprendidos por la capacidad inventiva de Henry Vieira, precursor del movimiento de la escultura local contemporánea, de realizadores romances y un par de estrepitosos matrimonios; toda una escandalosa estrella del firmamento de piezas intercambiables del que no se arrepentía de hacer parte.

Condenado verano, se repitió Henry, pensando que quizás ése fuese el precipitador oculto de su ocaso como artista durante los meses recientes. "Hacer siempre lo mismo. Hacerlo siempre distinto", había leído hace un par de semanas en el folleto de una exposición a la que inasistió. Pero eso era algo que sus críticos no llegarían a entender. Al menos hasta ahora. Incluso él no lo llegó a entender por completo hasta ayer, cuando llegó ebrio de licor y soledad a su taller a brindar con la noche y a hacer su pacto personal a sangre y vino con ella.

Empezar para terminar, suspiró con serenidad, dirigiéndose hacia el baño a orinar, seguido de soslayo por unos cuantos frascos asomados tras el espejo de la alacena que estaba encima del lavamanos y que conservaban por pares entre formol y cristal aquellas visiones que habían sido injustas y poco comprometidas con las expresiones directas de su alma.

Empeño más convicción, entendió Henry, mientras lavaba sus manos, que serían las dos herramientas que harían memorable su próxima entrega; tal vez la mejor de todas. Con su destreza en permanente estado de alerta, entendió también que sin reto, no existiría el mérito.

Confío en ti, chico guapo, interpeló Henry a su reflejo en el espejo, al tiempo que chasqueaba su lengua contra su paladar y guiñaba su ojo derecho, el que aún le quedaba, mientras se internaba definitivamente en la penumbra donde guardaba su colección de obsesiones.

Sama
Feb./09


Foto: Tindaro Aplastado (Mitoraj, 1998)

Continuar leyendo!

domingo, 29 de marzo de 2009

El Arte de Joder

Una hermosísima lectora y amiga de este blog me ha hecho llegar este correo, que define de una forma nunca antes leída, las capacidades que tienen las mujeres en estos menesteres. Gracias Andreita.

El Arte de Joder

Mujer: ¿Adonde vas?
Hombre: Salgo un ratito..
M: ¿Te llevas el auto?
H: Sip
M: ¿Tiene gasolina?
H: Si, ya le puse.
M: ¿Vas a tardar mucho?
H: No, una horita más o menos
M: ¿Adonde vas?
H: No sé... por ahí... solo a dar una vuelta..
M: Y... ¿no prefieres ir caminando?
H: No, me voy en el auto
M: ¿Me traes un helado?
H: ¿De qué lo quieres?
M: De mango
H: Bien, de regreso paso a la heladería y te lo traigo
M: ¡¿De regreso?!
H: ¡Si!... porque si nó se derrite
M: ¿Por qué no vas ahora, vuelves y me lo dejas?
H: Mejor a la vuelta... va a ser mejor
M: ¡Uta... ma...!
H: Cuando vuelva tomamos el helado juntos
M: Pero no te gusta el mango
H: Me compro otro
M: ¡Trae de vainilla!
H: Tampoco me gusta la vainilla
M: ¡Trae de chocolate entonces!, que nos gusta a los dos
H: ¡Ok!... besos, vuelvo en un rato
M: ¡Oye...!
H: ¡¿Qué?!
M: Mejor chocolate no... ¡Trae fresa!
H: ¡No me gusta la fresa!
M: Entonces traeme mango a mi y tú el que quieras
H: Fué lo que dije desde el principio...
M: ¿Estas siendo irónico?
H: Oh!!! nop... ya me voy...
M: Dame un beso!
H: bueno... (beso)
M: ¿Vas en tu auto o en el mío?
H: En el mío
M: Usa el mío, tiene cd. El tuyo no...
H: No quiero oir música, voy a despejarme un poco...
M: ¿Necesitas despejarte?
H: ¡No sé!... Cuando regreso te digo.
M: ¡No tardes!
H: No tardo... (abre la puerta)
M: ¡Amor...!
H: ¡¿Y ahora qué?!.....
M: ¡Uuuyyy! ¡Que grosero!...
H: Amor... ¡Estoy intentando irme y no me dejas!
M: ¿Por qué quieres ir solo? ¿Te vas a encontrar con alguien?
H: ¡¿Qué quieres decir?!
M: ¡Nada, nada...! olvídalo...
H: ¡Ven acá! (cariñoso)... ¿Crees que te estoy engañando con alguien?
M: ¡No... claro que nó!... pero ya sabes como son...
H: ¿Cómo son qué?
M: ¡Los hombres!
H: ¿Estás generalizando o estás hablando de mi?
M: Estoy generalizando
H: Entonces no me lo apliques. Sabes que no te haría algo así.
M: Está bien... vete entonces.
H: Ya! Ya! ya me fuí!!!!
M: Oye...
H: ¡AY POR DIOS!... ¡¿Qué?!
M: Llevate el celular...
H: ¿Para qué?... ¿Para que me estés llamando constantemente?
M: ¡Nó!... Por si pasa algo.
H: No te preocupes...
M: ¡Ok, ok...! Perdóname por la desconfianza... ¡Es que te extraño!
H: Está bien. No quise contestarte asi. ¡Te amo!
M: ¡Yo también!
M: ¿Puedo usar tu celular?
H: ¿Para qué?
M: ..¡Los jueguitos!
H: ¿Quieres mi celular para jugar?
M: Sip
H: Usa la computadora, hay un montón de juegos ahí.
M: No entiendo ese aparato...
H: ¿Y para qué me hiciste que te la comprara el mes pasado?
M: No importa... entonces llevate el celular porque sino lo voy a usar.
H: Úsalo... no hay nada importante en él.
M: ¿Si?...
H: ¡Sí!
M: ¿Dónde esta?
H: ¿Que cosa?
M: ¡Lo que debería estar en el celular y no está!
H: ¡¿Qué?!
M: ¡Nada!... ¡Olvídalo!
H: ¿Estás enojada?
M: Nó, no estoy.
H: ¡...Entonces me voy!
M: ¡Amor....!
H: ¡¡¿¿QueeeeEEEEÉ!!??
M: ¡Ya no quiero helado!
H: ¡¿Ah no?!
M: ¡Nó!
H: (Un suspiro)... Ok...Ok.. Ya no voy a salir!
M: ¿Ah si?
H: ¡Sí!
M: ¿Entonces te quedas conmigo?
H: ¡Nó!, ¡Me aburriste!! me voy a dormir!
M: ¿Estás enojado?
H: ¡Sí!
M: ¿Y POR QUE MEJOR NO TE VAS A DAR UNA VUELTA PARA DESPEJARTE?

...............

Continuar leyendo!

jueves, 20 de noviembre de 2008

¿Que quien se complementa como?

En este jueves, el Aleph no le tocó buscar demasiado para encontrar un interesante discurso, el cual merece la pena que tenga un análisis un poco más allá que el que se le ha dado hasta ahora.

El discurso, dicho hace pocos días ante la nación y la televisión internacional, dice lo siguiente:

"El hombre se complementa al hombre, mujer con mujer, hombre con hombre y también mujer a hombre del mismo modo en el sentido contrario. Y estamos para darnos cariño, para darnos amor, y la mujer es el complemento del hombre en un sentido muy bello por que le da amor también le da el cariño; el mundo está evolucionando y cada vez le damos mas amor a los hombres que en el caso colombiano alguna vez fueron machistas"

Para un lector (o un escucha en el caso original) desprevenido, podría pasarle inadvertida la profundidad y contundencia de estas palabras. Como es costumbre del Aleph, irá un poco más allá y tratará de sacar a la luz una de las interpretaciones que estas palabras puede tener.

El Hombre se complementa al hombre”. Posiblemente este inicio está inspirado en el discurso socrático, que sostiene que el hombre es perfecto, y la mujer imperfecta, por lo que una unión entre hombre y mujer es imperfecta por definición, y la única unión perfecta es de un hombre con otro, de ahí el concepto del amante (hombre de experiencia) y el amado (típicamente el imberbe que está “recibiendo” los conocimientos de la vida… y algunas cosas más). Desde ese punto de vista, es natural pensar que el “mujer con mujer” habla de la lucha que el sexo femenino ha librado para demostrar algo que debiera ser obvio, que no son un ser imperfecto, y cual feminismo, demostrar que la unión de dos seres tan perfectos, mujer con mujer, es una unión aun más pura (e interesante). El refuerzo del “hombre con hombre” implica que ella ya superó la etapa del feminismo, y entiende que todos somos iguales, claro, algunos más iguales que otros, pero iguales.

Cuando nos adentramos a una frase mucho más elaborada como lo es “también mujer a hombre del mismo modo en el sentido contrario”, ya hace referencia a la necesidad de la unión entre los dos sexos, claramente hablando de la reproductividad y las sanas prácticas sexuales, donde se practica del mismo modo, en el sentido contrario.

Al aclararnos que “estamos para darnos cariño, para darnos amor, y la mujer es el complemento del hombre en un sentido muy bello por que le da amor también le da el cariño”, es una clara denotación de la superioridad de la igualdad de la mujer, ya que es la que da desinteresadamente, da cariño y también da amor y también da cariño (y del mismo modo en el sentido contrario), por lo que el hombre, al no conocer esta superioridad, de tanto recibir cariño y amor y cariño, terminará sometido ante tanta superioridad, lo que le ha de parecer muy bello a la visionaria mujer que pronunció el discurso.

Por supuesto, este discurso no podría concluir de una forma más contundente que “el mundo está evolucionando y cada vez le damos mas amor a los hombres que en el caso colombiano alguna vez fueron machistas”, idea que podría parecer incompleta si careces de la percepción adecuada, pero claramente se refiere a la respuesta de la pregunta original, al sentido a la vida, al universo y a todo lo demás, aunque algunos profanos crean que la respuesta es 42.

Por si hay dudas del origen de tanta profundidad, les dejo la fuente original:



Este discurso es tan profundo, que posiblemente algunas cosas se me han quedado por fuera y no alcanzo a entenderlo por completo, ¿alguien tiene alguna sugerencia al respecto?

Continuar leyendo!

domingo, 2 de noviembre de 2008

Aniversario

El correo que les mostramos hoy me lo mandó un compañero de trabajo. Gracias Octavio por querer mantener mis días alegres.

Aniversario

Una mujer en el 25 aniversario de su matrimonio, con mucha
ilusión esa noche,se viste de lencería fina, con medias, ligueros y tacones de aguja incluidos, se pinta radiante y se pone de ese perfume intenso; entra insinuante en la habitación! y se planta frente a su marido que está tumbado frente al televisor leyendo el periódico:

Cariño - dice seductoramente la mujer -

¿ Recuerdas cuando nos casamos un día como hoy, hace 25 años?
Aquella noche de bodas me dijiste:
'Te voy a besar los pechos hasta secártelos',
' Te voy a acariciar las nalgas hasta que se te caigan' ,
' Te voy a hacer el amor hasta que te vuelvas loca',
'¿ No tienes nada que decirme hoy, 25 años después?'

El marido la mira de arriba a bajo y le dice:


'M I S I Ó N C U M P L I D A !!!

Continuar leyendo!

martes, 11 de marzo de 2008

Varias formas de doblar una camiseta


El sábado pasado tuve un viaje. Así que el viernes, muy cansado llegaba a mi casa, luego de recoger a mi novia (que viajaba conmigo y muy juiciosa había hecho su maleta con tiempo), a hacer maleta. Como el viaje era corto (en tiempo, no en distancia) no me preocupaba mucho el no haber hecho la maleta con tanta anticipación. Sin embargo, como de costumbre, me dejé alcanzar del tiempo, y muy entrada la noche estaba yo doblando mi camiseta.

Recordé que nunca aprendí la técnica china del video que me enviaron por mail alguna vez ni que tampoco construí la útil máquina para doblar camisetas. Así que la doblé a la vieja usanza (como me enseñó mamá). No faltó el comentario (esta vez solamente onomatopéyico) de mi novia, señalando que los hombres no sabemos ni doblar una camiseta y que si lo hacemos, a lo mucho, no lo hacemos bien, es decir, no lo hacemos con el esmero que lo hacen las mujeres. Igual, que mientras doblaba mi camiseta ella le quitó las etiquetas de "nuevo" a la guayabera que iba a lucir al día siguiente, al pantalón blanco y los dobló cada uno y además los guardó en la maleta. Todo lo hizo con el esmero que lo hacen las mujeres y que carecemos los hombres (según su gesto).

Yo no quise hacer ningún comentario que lo contradijera, porque no solo tenía mucho sueño sino que me gusta que ella me ayude con esas cosas. No que me las haga, pero si que me ayude. En todo caso, creí conveniente para esta sección compartir con los lectores de las instrucciones los pasos que antes había recibido por correo. Pero no los encontré en mi computador. Como los había recibido en archivos de video, me dije "deben estar en youtube" y me dispuse a buscarlos. Efectivamente ahí estaban, pero no solo esos, sino una gran variedad que vale la pena compartir:

1. Este es la forma como yo doblo las camisas, y efectivamente, tal como le sucede al español amable que cree que todavía hay gente que no le enseñan esto en la casa y que por lo tanto merece la pena grabar un video y subirlo a la red, cuando uno está acabando no falta quien se burle de uno por hacer algo tan fácil:



2. Está la técnica china que les comenté la cual puedo ver montones de veces y no deja de descrestarme:



3. Está la misma técnica china pero explicada por una hispanoparlante muy gentil (ella dice que es japonesa, pero en todo lado veo que dicen que es china la técnica):



4. Está la máquina fabulosa con música de Mario Bross de fondo:



5. Está la versión gallega de cómo doblar las camisetas (poco útil por cierto)



Y hay muchas más (para mencionar sólo la de la vieja que usa la técnica china pero que dobla la camiseta que se acaba de quitar), que les dejo para que vean y se diviertan mientras aprenden. Por mi parte, seguramente seguiré doblando las camisetas a la vieja usanza (como me enseñó mamá) mientras mi novia dobla más que yo y las guarda. Igual que si lo hiciera todo rápido, ¿dónde dejaría la parte bonita de hacer una maleta en conjunto?

Continuar leyendo!

domingo, 24 de febrero de 2008

¿Ser Hombre es Esto?

Transcurría el año 2004, cuando un gran amigo, Pacho (A.K.A. Francisco Javier Sánchez) me envió este correo con el asunto "¿Ser hombre es esto?. En su tiempo me reí, tal como me reí ahora cuando lo leo de nuevo. Por supuesto, hay algunos puntos indebatibles y otros que no comparto... pero esa discusión ya se las dejaré a ustedes:

La Alegría de ser Hombre

1. Las conversaciones telefónicas duran 30 segundos.

2. Las vacaciones de 5 días requieren una sola maleta.

3. Tu trasero no es un factor determinante en las entrevistas de trabajo.

4. Cuando compras condones, en la farmacia no te imaginan desnudo o haciendo el amor.

5. Todos tus orgasmos son reales.

6. Una pequeña panza no te hace invisible al sexo opuesto.

7. A los amigos no les importa si has subido o bajado de peso.

8. No tienes que cargar una cartera llena de maricadas a todas partes.

9. Puedes ir al baño solo y nunca pides compañía.

10. No te aplauden por cualquier acto de inteligencia... porque es normal.

11. No te importa si llega una visita y no has hecho la cama.

12. Para aceptar una propuesta indecente no tienes que pensar si tienes rasuradas las piernas.

13. No requieres un inodoro impecable.

14. Puedes estar bañado y listo en 10 minutos.

15. En el sexo nunca te preocupa tu reputación.

16. Si alguien no te invita a su boda, todavía puede seguir siendo tu amigo.

17. Tu ropa interior puede costar 6 dólares, por un paquete de tres.

18. Si hace calor, puedes quitarte la camiseta.

19. Ninguno de tus colegas tiene la capacidad de hacerte llorar.

20. No tienes que afeitarte del cuello para abajo.

21. Si tienes 35 y eres soltero, a nadie le importa.

22. Puedes participar en un campeonato de orinar.

23. Todo lo que tienes en la cara es de color natural.

24. Puedes disfrutar silenciosamente de un paseo en coche.

25. Unas flores remedian todas tus embarradas.

26. Piensas en sexo el 90 por ciento del tiempo que estás despierto.

27. No te preocupan los sentimientos de las otras personas

28. No tienes que llevar un detalle cada vez que visitas un viejo amigo.

29. Los 'juegos' antes del sexo son opcionales.

30. Los mecánicos NO te ven a la cara.

31. Te importa un carajo si en el trabajo se dan cuenta o no de tu nuevo corte de pelo.

32. Puedes ver TV con un amigo en silencio total y por varias horas, sin pensar "¿estará enfadado conmigo?"

33. Puedes admirar a Kevin Costner, sin matarte de hambre tratando de parecerte a él.

34. Puedes sentarte con las piernas abiertas, sin importar lo que estás usando.

35. No les pides pedacitos de su postre a tus amigos.

36. En el restaurante no tienes que dar prueba de tu plato a los amigos con quienes cenas.

37. El control remoto del TV es sólo tuyo.

38. La gente nunca le echa miraditas a tu pecho, mientras hablas.

39. Nunca te pierdes una experiencia sexual porque "estás bravo".

40. Que no te caiga bien una persona no implica que no puedas tener buen sexo con ella.

41. Tus espermatozoides podrían duplicar la población de la tierra... al menos en teoría.

42. No te toca estar pensando en qué día estamos hoy.

43. Puedes orinar en cualquier sitio público y hasta en presencia de las mujeres.

44. De los 365 días del año, estás dispuesto a tener sexo los 365 días.

45. Cuando haces amigos no tienes que estar pensando que están contigo porque estás "buena", y lo único que quieren es acostarse contigo.

46. ¡No te toca parir! Sólo haces la parte más agradable.

47. No tienes que memorizar los cumpleaños de toda la gente que conoces, porque si se te olvida te inventas una buena excusa.

48. Cuando vas a salir no tienes que ponerte todo tu ropero para decidir qué te queda bien.

49. Cuando estas borracho y te rumbeas o te tiras a una vieja, no tienes que preocuparte que en la próxima fiesta van a tratar de emborracharte "para ver si sueltas algo".

La 50 te la inventas tu...

Continuar leyendo!

domingo, 13 de enero de 2008

Reflexiones de un Hombre Maduro

Este correo me ha llegado varias veces y desde hace mucho tiempo. De donde lo saque esta vez fue de un correo que me mandó un conocido llamado Douglas, que llevo varios años sin ver.

Y no hay mucho que decir, más que la sabiduría de la experiencia hay que compartirlar.

Reflexinones de un Hombre Maduro

Cuando cumplí 14 años esperaba algún día tener una novia.

A los 16 tuve una novia, pero no había pasión. Entonces decidí que necesitaba una mujer apasionada, con ganas de vivir.

En la facultad salí con una mujer apasionada, pero era demasiado emocional. Todo era terrible, era la reina de los dramas, lloraba todo el tiempo y amenazaba con suicidarse. Entonces decidí que necesitaba una mujer estable.

Cuando tuve 25 años encontré una mujer muy estable, pero aburrida. Era totalmente predecible y nunca la excitaba nada. La vida se hizo tan plomiza que decidí que necesitaba una mujer más emocionante.

A los 28 encontré una mujer excitante, pero no pude seguir su ritmo. Iba de un lado a otro sin detenerse en nada. Hacía cosas impetuosas y coqueteaba con cualquiera que se le cruzara. Me hizo tan miserable como feliz. De entrada fue divertido y energizante, pero sin futuro. Entonces decidí buscar una mujer con alguna ambición.

Cuando llegué a los 31, encontré una chica inteligente, ambiciosa y con los pies sobre la tierra. Decidí casarme. Era tan ambiciosa que me pidió el divorcio y se quedó con todo lo que yo tenía.

Ahora, a los 40, me gustan las mujeres con tetas grandes... y punto.

Por fin maduré.

Continuar leyendo!