jueves, 7 de agosto de 2008

Prometeo Mal Encadenado

Hoy, el jueves del Aleph, les trae una joya de la literatura. Me acabo determinar el cuento llamado "Prometeo Mal Encadenado" que fue publicado por André Gide en 1899. Por supuesto no les pondré aquí todo el cuento porque es un tanto extenso, pero les mostraré uno de los párrafos iniciales, para que vean a que se podrían enfrentar.

Prometeo Mal Encadenado (Extracto)
André Gide

Cuando, en lo alto del Cáucaso, Prometeo acabó de comprobar que cadenas, ensambles, grilletes, parapetos y otras bagatelas, mirándolo bien le anquilosaban, para cambiar de postura dejó de apoyarse sobre el costado izquierdo, estiró el brazo derecho, y entre las cuatro y las cinto, en otoño, se paseaba por la avenida que conduce de la Madeleine a la Ópera.

Diversas celebridades parisienses desfilaron sin cesar ante sus ojos. ¿Donde irán?, se preguntó Prometeo; y sentado en un café, con una cerveza en la mesa, preguntó "Camarero, ¿adonde van?".


No, no me comí ningún renglón cuando lo transcribí, es tal cual. Es que por algo se habla tanto de la literatura francesa de principios de siglo.

¿Que les parece?

5 comentarios:

Sama dijo...

Buena escogencia de texto, Mauro Z. Son los privilegios de echar un vistazo ocasional a obras desconocidas aún dentro del vasto universo literario. Desde luego, cuando me lo leíste en aquella ocasión, me proporcionaste un poco más de información sobre el cuento; sin embargo, esta es la interpretación que le doy:

Estando el Cáucaso ubicado en las montañas del este de Europa, desciende el antiguo dios del fuego de su prisión, de titánica talla, a caminar cuidadosamente entre llanuras y estepas, reduciendo progresivamente su escala, hasta llegar a París donde, ignorado por la apariencia de su anacrónico ropaje, decide sentarse en dicho café a observar curioso a los transeúntes; dándole a su paladar una nueva experiencia gustativa, ajena a la ambrosía a la que alguna vez lo tuvo acostumbrado.

Mauro Z dijo...

Interesante interpretación, de no ser porque prometeo no era un dios, y mucho menos el dios del fuego (ya que Efestos tenía ese título) el lo único que hizo fue robarle un poco de fuego a este dios.

Sama dijo...

Eso es cierto, y la verdad, lo había olvidado. Hice mi interpretación con los recuerdos lejanos que tengo de la mitología griega que leí hace años. El cine y la televisión, mediante sus adaptaciones libres, también suelen 'oscurecer' un poco las versiones originales de las historias.

Anónimo dijo...

prometeo era un titan...que robo le fuego a los dioses para dárselo a los hombres y zeus lo castigo...creo a que un águila se le coma eternamente su hígado..en fin

Anónimo dijo...

Era un buitre el que le comía las entrañas a Prometeo.
Tenía el castigo la peculiaridad de ser infinito, las entrañas devoradas en el día, se regeneraban en la noche y al día siguiente volver a empezar, hoy quizá fuera motivo de tour senil si no fuera por que Hércules lo libero de los buitres al flecharlos uno por uno. Prometeo es más que un Titán, es alguien que amo tanto al hombre, que fue capaz de robar a los dioses lo mas preciado que tenian.. el fuego…. Antes de el la vida del hombre era precaria y gris. Prometeo nos regalo color